home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   alt.culture.oregon      Meh, I hear Portland is a tad overrated      6,995 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 6,649 of 6,995   
   ivanvalarezo@gmail.com to All   
   =?UTF-8?B?KElWw4FOKTogRU4gU8OBQkFETzogSV   
   15 May 17 23:39:59   
   
   Sábado, 13 de Mayo, 2017 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica    
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)   
      
   (En éste Día de las Madres: les deseamos a todas nuestras familias que lo   
   disfruten con mucho amor de nuestro Padre celestial y de su Hijo Jesucristo y   
   del Espíritu Santo, porque el amor de nuestros padres y madres ha sido para   
   levantar su santo    
   nombre fuego sobre todo lo alto del altar de su amor eterno por amor nosotros,   
   sus hijos. Por ello, es que escrito está en sus Diez Mandamientos, al   
   llamarnos a amar a nuestros padres y madres para que nuestros días sean   
   alargados en la tierra y en el    
   cielo con ricas bendiciones de cada día para recibir a todos sus hijos e   
   hijas que los envía sin cesar por toda la tierra. Le he preguntado a mi Padre   
   celestial a donde está mi madre, y el me respondió, asegurándome, de que   
   ella está con él, en su    
   gloria celestial; él me dijo con sus palabras claras y audibles: Ella está   
   aquí conmigo.    
      
   Nosotros recordamos el Día de 5 de Mayo, la batalla de puebla en contra del   
   ejercito francés, orando a nuestro Padre celestial por el bienestar de cada   
   día de todas sus familias y de sus hijos e hijas por nacer en un Méjico   
   glorioso y eterno, por la    
   abundante gracia de nuestro Señor Jesucristo y las riquezas interminables de   
   su Espíritu Santo. ¡Amén!)   
      
   EN SABADO ISRAEL ANTIGUO SÉ PURIFICÓ PARA VER AL SEÑOR EN EL TERCER DIA:   
      
   Nuestro Padre celestial le dijo a Moisés: Desciende a tu pueblo de Israel y   
   purifícalos: porque estoy listo para visitarlos para caminar en medio de   
   ellos. Yo descenderé del reino de los cielos sobre el monte Sinaí, para que   
   el pueblo me vea al    
   descender, pero tienen que estar lavados y purificados (éste es el bautismo   
   para salvación). Tú tienes que poner límites (barreras) alrededor del   
   monte, porque nadie está permitido a que suba a ver al SEÑOR. Quienquiera   
   que desobedezca, morirá,    
   porque yo descenderé y arremeteré hasta derramar su sangre a tierra por   
   espada o dardo.   
      
   Instantáneamente, Moisés obedeció a nuestro Padre celestial para descender   
   hacia los israelíes y empezó a limpiarlos, bautizándolos en agua, para que   
   sean purificados al momento de su descenso sobre el monte Sinaí y con toda su   
   santidad perfecta y    
   redentora de toda alma viviente del hombre. Puesto que, nuestro Padre   
   celestial necesitaba descansar con el altar de Abraham e Isaac sobre el monte   
   Sinaí, ardiendo apasionadamente con la antorcha antigua, llevando su santo   
   nombre fuego junto con su    
   horno de su grande gracia, de su grande misericordia, de su grande verdad y de   
   su grande justicia divina, porque él estaba listo para recibirlos con su   
   grande amor: bendiciéndolos.   
      
   Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba a cada hombre, mujer, niño y   
   niña de la casa de Israel purificado, lavado y limpio completamente,   
   incluyendo sus ropas y hasta sus hogares, es decir, todo lo que poseían tenia   
   que estar limpio: porque é   
   l estaba a punto de descender sobre ellos, visitándolos así como su Dios   
   vivo del cielo y llenó del perfecto amor eterno. Además, el único que   
   realmente podía limpiar a cada tribu de la casa de Israel, era Moisés,   
   porque él ya había sido    
   bautizado al ascender al monte Sinaí, para ver al SEÑOR en persona: y éste   
   fue su Hijo Jesucristo envuelto en el fuego de su nombre santo junto con el   
   horno de su gracia, misericordia, verdad y de justicia divina.    
      
   Sin duda, Moisés fue el único que podía descender del monte para instruir a   
   los israelíes de cómo tenían que lavarse con agua junto con todas sus   
   ropas, porque ellos tenían que estar purificados, limpios y sin   
   contaminación alguna: ya que nuestro    
   Padre celestial se alistaba para visitarlos así como jamás lo había hecho   
   con ninguna gente o nación en la tierra. Entonces, una vez que ellos ya   
   habían sido lavados junto todas sus pertenencias, entonces luego tenían que   
   acercarse al pie del monte    
   Sinaí, para estar allí sin traspasar la barrera que Moisés había puesto,   
   porque nuestro Padre celestial no estaba listo para permitir a nadie a subir   
   el monte a ver al SEÑOR, incluyendo a los animales descarriados, por ejemplo.   
      
   Por eso, es que cualquiera que intentaba subir al monte santo, incluyendo   
   animales perdidos, entonces nuestro Padre celestial estaba listo para   
   descender y arremeter en contra de ellos, porque la sangre tenia que ser   
   derramada del ofensor para que nadie    
   vuelva a intentar a subir el monte: puesto que el monte Sinaí había sido   
   santificado grandemente por el mismo SEÑOR. Ya que, nuestro Padre celestial   
   había descendido del cielo con el altar de Abraham e Isaac llenó de su santo   
   nombre fuego junto con    
   su horno de gracia asombrosa, porque el tiempo se había cumplido para hacerlo   
   conocer con sus poderes salvadores a Israel y a las naciones, y así alistarlo   
   para el derramamiento de la sangre reparadora de su Hijo Jesucristo.   
      
   Sin embargo, para que esto sea posible todos en Israel tenían que comprender   
   la importancia de ser purificados, lavados y vivir sin manchas, porque nuestro   
   Padre celestial estaba listo para caminar entre ellos junto con su Hijo   
   Jesucristo y el Espíritu    
   Santo para abrir el camino que lleve a sus hijos a vivir con él en su   
   perfecto amor, en Canaán. Ya que, nuestro Padre celestial enriquecía a   
   Israel con sus siete años de riquezas constantes, de acuerdo al convenio   
   establecido con Abraham y el vientre    
   estéril de Sarah, para que su Hijo amado nazca como Isaac: por ende sus hijos   
   de seguro nacerían en cada generación, aprendiendo a vivir en su familia de   
   amor y listos para alabar su santo nombre, perpetuamente.   
      
   Por ende, nuestro Padre celestial necesitaba a todos en Israel que sigan   
   fielmente sus rituales de purificación para ambos hombres y mujeres, porque   
   tenían que limpiarse de todo tipo de contaminación que los hacia impuros y   
   que los restringía a    
   acercarse a las cosas santas de Israel, para que él pueda moverse finalmente   
   entre ellos y sin el problema del pecado. Por eso, es que era importante para   
   nuestro Padre celestial de establecer el Sábado, en donde él se juntaría   
   con todos ellos    
   alrededor de su altar del amor prehistórico, descendido del cielo con Isaac y   
   el Espíritu Santo, para él mismo purificarlos, limpiarlos y lavarlos y así   
   se acerquen con libertad a sus cosas santas en Israel, y del tabernáculo de   
   reunión.   
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca