Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"
|    alt.fan.countries.north-korea    |    Fans of North Korea and the Un dynasty    |    657 messages    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
|    Message 131 of 657    |
|    valarezo to All    |
|    =?ISO-8859-1?Q?=28IV=C1N=29=3A_SOMOS_JUS    |
|    18 Mar 13 16:05:47    |
      e7422048       From: IVANIVAN555@aol.com              Sábado, 16 de Marzo, año 2013 de Nuestro Salvador Jesucristo,       Guayaquil, Ecuador - Iberoamérica              (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)                     SOMOS JUSTIFICADOS POR LOS DIEZ MANDAMIENTOS AL RENACER HOY DEL       ESPÍRITU SANTO DE DIOS:              Nuestro Padre celestial nos ha llamado a ser sus hijos e hijas delante       de su presencia santísima en esta vida para luego ascender al cielo       cada día de nuestras vidas en la tierra y así también para siempre en       toda la nueva eternidad venidera de su nuevo reino angelical, como La       Nueva Jerusalén santa y gloriosa del más allá. Y esto es desde el       comienzo de las cosas es que nuestro Padre celestial nos ha llamado       con gran urgencia y con profundo amor a ser sus retoños eternos en la       tierra y así también en el nuevo reino celestial, para no vivir más       bajo la maldición de Satanás y de su espíritu de error sino bajo       Jesucristo y sus ricas bendiciones.              Y, además, nuestro Padre celestial nos llama urgentemente, y con mucho       amor eterno, a ser sus hijos e hijas nacidos de nuevo no tanto de su       imagen celestial para vivir infinitamente conforme a su semejanza       divina porque ya lo somos por inicio desde el cielo: más bien nos       llama en estos días a volver a nacer de su Espíritu Santo. En la       medida en que, solamente los que son nacidos de nuevo del Espíritu       Santo pueden realmente volver a la vida eterna, como la vida de su       Hijo Jesucristo y así también como la vida gloriosa e infinitamente       santísima de su Espíritu Santo y de sus santos ángeles, arcángeles,       querubines, serafines y demás seres muy santos del reino angelical,       por ejemplo.              Porque solamente en la tierra podemos volver a nacer del Espíritu       Santo, y más no en el más allá, como en el fuego eterno del infierno,       en donde ya no hay vida, ni menos salvación por la gracia bendita de       su Hijo Jesucristo, sino que sólo existe la espera larga de un juicio       justo y eterno departe de nuestro Padre celestial. Por esta razón,       nuestro Padre celestial para crear los cielos y así también el mundo y       con sus cosas, entonces tuvo que inmolar a su Hijo santísimo, nuestro       Señor y salvador Jesucristo, en el lugar Santo de los Santos del reino       celestial y sobre la roca eterna del Monte Sinaí, para que su       salvación y su justicia fluya como agua viva.              En vista de que, era necesario que el camino, la verdad, y la vida       fluya libremente por toda la tierra como agua viva para libertar a los       que están encadenados por las tinieblas de Satanás y de sus ángeles       caídos, empezando por el desierto del Sinaí y así liberar a la tierra       de Canaán y hasta los confines de las generaciones venideras. Por       cuanto, todo lo que nuestro Padre celestial ha creado tiene que ser       purificado sólo por la sangre bendita del Cordero inmolado desde la       fundación del mundo en el lugar Santo de los Santos y sobre la roca       del Monte Sinaí, para finalmente manifestar su gran amor y su sangre       santísima sobre el monte santo de Jerusalén para salvación de las       naciones.              Entonces si los católicos con su nuevo Papa, elegido secretamente y no       por los pueblos, desea caminar con el Señor Jesucristo por el camino       santísimo que el mismo Espíritu Santo trazó para él caminar       progresivamente cada día victorioso en contra de las obras malvadas de       Satanás y de sus demonios engañadores, pues tiene que cumplir con el       Pacto de Vida de Abraham. Puesto que, el Pacto de Vida que nuestro       Padre celestial le entregó con mucho amor y gracia infinita a Abraham       fue un Pacto no para renacer de la vida pecadora de Adam y Eva, sino       de la vida santísima y única del Espíritu Santo, para empezar a vivir       la vida eterna desde ya en la tierra antes de ascender al cielo.              Y, por ello, en Abraham nuestro Padre celestial paró toda vida       pecadora del hombre, para volver a rehacerla por los poderes       asombrosos del Espíritu Santo, visto que Sarah no podía tener hijos ya       que su vientre estaba infértil para siempre, más cuando el Espíritu       Santo entró en su vientre infecundo y enfermo entonces Isaac nació       para empezar un nuevo reino sempiterno. Y, desde entonces acá, todo       aquel que desee entrar en el Pacto de Vida eterna de nuestro Padre       celestial y de su siervo Abraham, entonces tiene que renacer no del       vientre infértil de su madre, porque ella probablemente ya está pasada       de años como Sarah para dar a luz, por ejemplo, pero si se puede       renacer del Espíritu Santo al instante.              Y es en ésta vida gloriosa que nuestro Padre celestial ya no nos ve       culpables ante el Espíritu Santo de los Diez Mandamientos por no       haberlos cumplidos cabalmente para glorificarlos delante de él para       gloria y honra infinita de su nombre santísimo en la tierra y en el       cielo, sino que nos ve sin culpa y santos como su Hijo Jesucristo. Y,       por tanto, nosotros hemos nacido en la tierra para ser santos y       perfectos tal cual como nuestro Padre celestial es perfecto e       infinitamente santo en la tierra y en el reino de los cielos para       siempre, y sólo por medio de su Hijo Jesucristo podemos alcanzar ésta       gran perfección y santidad en nuestras vidas de cada día por toda la       tierra.              Y nosotros tenemos que volver a nacer del Espíritu Santo, en un       momento de fe y de oración, porque los que no nacen de nuevo del       Espíritu Santo, entonces permanecen en el espíritu de error para mal       de cada día en la tierra y así también para mal eterno en el más allá,       como en el infierno eternamente tormentoso, por ejemplo. Por esta       razón, ya no somos de Dios, aunque hayamos nacido de su imagen para       vivir infinitamente conforme a su semejanza celestial en la tierra y       en el cielo, sino que vivimos como pecadores y culpables listos para       morir en el fuego infernal, para no volver a ver más la vida eterna de       nuestro Padre celestial y de su siervo Abraham.              Y, además, no podremos volver a ver la vida santa jamás entre el fuego       eterno del infierno, porque en la tierra vivimos en el pacto de muerte       que Adam y Eva concertaron con Satanás al creer en sus mentiras por       medio de la serpiente antigua para comer siempre del fruto prohibido       del árbol de la ciencia del bien y del mal. Más cuando renacemos del       Espíritu Santo, entonces ya no comemos diariamente del fruto prohibido       como Adam y Eva lo hicieron inicialmente en el paraíso, porque la vida       pecadora que ellos recibieron de Satanás y de la serpiente antigua es       una vida en que se come progresivamente del árbol de la ciencia del              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
(c) 1994, bbs@darkrealms.ca