Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"
|    alt.politics.marijuana    |    They hate government but love a pot-tax    |    2,468 messages    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
|    Message 1,448 of 2,468    |
|    IVAN VALAREZO to All    |
|    (IVÁN): NUESTRA FELICIDAD ES RENOVAR NUE    |
|    24 Jun 07 21:54:44    |
      XPost: alt.politics.marrou, alt.politics.media       From: valarezo7@hotmail.com              Sábado, 23 de Junio, año 2007 de Nuestro Salvador Jesucristo,       Guayaquil, Ecuador - Iberoamérica                     (Este Libro fue Escrito por Iván Valarezo)                     NUESTRA FELICIDAD ES RENOVAR NUESTRA MENTE EN EL SEÑOR              Gloríense en su santo nombre, todo aquel que ame a su Creador       en su corazón; pues entonces, alégrese el corazón de los que       buscan al Señor Jesucristo, en toda la tierra. Porque       ciertamente, ya no vivirán en las tinieblas de sus pecados,       como antes, sino en la luz del amor infinito de Dios y de su       Hijo amado, ¡el Mesías de todos los tiempos! Pues así,       busquen al SEÑOR y su poder redentor, porque es de ustedes       "ésta salvación" tan grande; busquen continuamente su rostro,       para que un día no muy lejano le conozcan tal como él siempre       ha sido (y ha de ser) eternamente y para siempre, en la       eternidad venidera para sus nuevas vidas celestiales e       infinitas.              En la medida en que, todo aquel que le ame, entonces le ha de       amar "en el espíritu y en la verdad" de la vida gloriosa y       sumamente honrosa de su Hijo amado, el Señor Jesucristo del       paraíso, de nuestras vidas por la tierra y de siempre, en la       nueva eternidad venidera, del nuevo reino de los cielos.       Porque el que ama a su Dios, por medio de su fruto del Árbol       de la vida, entonces es infinitamente feliz en la tierra, en       el paraíso y así también en el nuevo reino celestial, como en       la nueva vida eterna de La Gran Jerusalén Santa e Infinita       del cielo. Y fuera del Señor Jesucristo nuestro Padre       Celestial ni ninguno de sus seres creados conoce la       felicidad.              Entonces, lejos del Señor Jesucristo nadie jamás podrá       realmente tener el espíritu del amor, la verdad, la justicia,       el poder y la vida infinita, de verdaderamente ver y conocer       al SEÑOR, el Creador del cielo y de la tierra, en la profunda       felicidad espiritual de su corazón eterno. (Es por esta       razón, que hay mucha gente infeliz, en muchos lugares del       mundo entero y, claro está, en el más allá, también, como en       el infierno, por ejemplo, porque el Señor Jesucristo jamás       vivió en sus corazones, ni pueden mencionar su nombre santo       con sus labios, para siempre. Porque el que no tiene a Dios       ni su amor en su corazón, no puede mencionar con sus labios       el nombre glorioso del Señor Jesucristo, ni menos recibirle       en su vida para bendición y para salvación eterna.)              En realidad, sin el Señor Jesucristo, entonces el ángel del       cielo ni el hombre de la tierra o del paraíso tienen poder       alguno para ser felices, delante de Dios y de su Espíritu       Santo. Porque sólo en el Señor Jesucristo existen "los       poderes y derechos reales" de la vida santa del reino de los       cielos, para poder llegar a ver y conocer a nuestro Padre       Celestial, en la felicidad única y perfecta de nuestros       corazones, en la tierra y en el paraíso, también, por       supuesto, para la nueva eternidad venidera del cielo. Es por       eso, que cuando Adán no pudo recibir al Señor Jesucristo en       su vida, en su corazón, al igual que Eva o Lucifer, por       ejemplo, entonces no pudo seguir siendo feliz en el paraíso,       y tuvo que abandonar la tierra santa del más allá, para       descender a vivir en la tierra, de nuestros días.              Entonces sin el Señor Jesucristo viviendo en nuestros       corazones, jamás podremos realmente ver y conocer a nuestro       Hacedor, ni menos su felicidad infinita, sino que viviremos       por siempre hundidos en nuestras profundas tinieblas, de la       tristeza mortal de nuestros corazones. Cómo las tinieblas, de       las cuales, por ejemplo, en el principio, Dios mismo, y con       sus manos santas, nos redimió del polvo de la muerte, para       darnos de su imagen y así fundirnos según su semejanza, para       que vivamos por siempre sólo para Él y para su nueva vida       infinita de su Árbol Viviente, su Hijo amado, ¡el Señor       Jesucristo!              Porque la verdad es que nuestro Dios nos creo para vivir la       felicidad infinita y la vida gloriosa de su Hijo amado, el       Señor Jesucristo, por medio del espíritu de su sangre, de su       alma, de su cuerpo, de su santidad, de su verdad, de su       justicia y de su vida infinitamente gloriosa, como "Hijo       único del Altísimo". Es por eso, que sólo por medio de Él,       nuestro Padre Celestial nos ha constituido el derecho de       hacernos hijos de hijas del Dios Altísimo, para vivir su       felicidad y su vida eternamente gloriosa, desde ya y hasta       aun más allá de la nueva vida del nuevo reino de los cielos       venideros de Dios y de sus huestes celestiales.              Además, nuestro Padre Celestial no solamente nos ha liberado       de las profundas tinieblas de la tierra, como en el día de       nuestra creación, sino que también nos ha dado de su misma       felicidad celestial y antigua, la cual sólo el Señor       Jesucristo conoce en su corazón, en su sangre y en toda su       alma santísima, por ejemplo, para todos nosotros. Es por eso,       que el Señor Jesucristo es muy importante para la felicidad       de nuestro corazón, de nuestra alma, de nuestro espíritu y de       nuestro cuerpo humano, en nuestras vidas por la tierra y así       también en nuestras nuevas vidas celestiales del paraíso. Y       sin el Señor Jesucristo no somos felices delante de Dios,       jamás. Y el que diga que es feliz sin el Señor Jesucristo en       su vida, se miente a si mismo, para mal eterno de su vida y       de muchos también.              Además, todo hombre, mujer, niño y niña, será infeliz en su       vida, hasta que cumpla con su Dios y su Ley de los Diez       Mandamientos Infinitos, sólo posible en creer en el corazón y       así confesar con sus labios: el nombre sagrado del Señor       Jesucristo. Pues bien, hasta que el Señor Jesucristo no se       haga una realidad tangible, en nuestros corazones y en       nuestro diario vivir, entonces no conoceremos jamás la       felicidad, por la cual nuestro Dios nos creo en el principio       de las cosas, ni menos conoceremos a nuestra nueva vida, con       la cual hemos de ver y vivir con Dios, en la eternidad.              Porque nuestro Padre Celestial nos ha creado con el deseo de       su inmenso corazón, de ser aun mucho más feliz que antes, o       para alcanzar mayores glorias y honras infinitas de su       felicidad celestial, en todos los lugares de su inmensa       creación, celestial y terrenal, también, al mismo tiempo, con       los ángeles y con la humanidad entera. Y esto era algo que       nuestro Dios siempre deseaba vivir, desde que comenzó a crear       ángeles, arcángeles, serafines, querubines y demás seres       santos del reino de los cielos, para alegrar su corazón mucho       más que antes, cada vez que su nombre es invocado y exaltado       por los labios de las huestes celestiales, por ejemplo.              Fue en esta experiencia muy especial de su corazón inmenso,       por cierto, para con los ángeles del cielo, que entonces       nuestro Padre Celestial "comenzó a pensar" en cada uno de       nosotros, uno a uno y en nuestros millares, de todas las       razas, familias, linajes, tribus, pueblos y reinos de la       tierra, para alcanzar mayores glorias de felicidad infinita.       Y en cada gloria y exaltación de su nombre santo, entonces       "nos veía" a cada uno de nosotros, como Dios omnipotente,              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
(c) 1994, bbs@darkrealms.ca