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|    valarezo to All    |
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|    08 Sep 10 06:16:19    |
      [continued from previous message]              hermano primogénito en su corazón santísimo, para no solamente       consolar su alma herida por la maldad antigua de Satanás y su       serpiente del Edén que mintieron mortalmente a Eva primero y luego a       Adán, para que mueran perdidos, sino para enriquecer nuevamente la       felicidad de nuestro Padre celestial. Porque en el día que Adán peca       delante de nuestro Padre celestial en el paraíso al comer del fruto       prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, entonces       nuestro Dios queda herido en su corazón santísimo, al vernos morir       delante de su presencia santa por culpa de la mentira mortal de       Satanás y de su serpiente abominable.              Además, esto fue algo muy doloroso para nuestro Padre celestial ver a       sus hijos legítimos en sus millares, empezando por Adán y Eva,       perdidos y lejos de él, por culpa de las mentiras de Satanás y de su       serpiente malvada; éste dolor de nuestro Padre celestial fue tan       profundo cómo el dolor de su Hijo amado clavado sobre el madero       sangriento. Por eso, nuestro Padre celestial envía a su Hijo amado al       mundo, para que él sea nuestro guía por toda la tierra y aún más allá       del infinito también, para que regresemos a nuestro hogar celestial y       no nos volvamos a perder jamás delante de nuestro Dios y de su       Espíritu Santo, por culpa de la mentira de nadie.              Porque nuestro Padre celestial está decidido a cambiar nuestra mentira       de Satanás por la verdad de su Hijo Jesucristo, nuestro Rabino Yeshua       jaMashíax, en cada una de nuestras vidas, para que así volvamos a       nacer del Espíritu Santo de su nombre glorioso y de sus mandamientos       eternos, para seguir siendo limpios, puros y felices en toda su nueva       eternidad venidera. Por esta razón, es muy importante seguir a nuestro       Señor Jesucristo cada día de nuestras vidas, porque no solamente él es       el Hijo de Dios y hermano mayor para cada uno de nosotros, sino que       también es nuestra propia imagen y semejanza delante de nuestro Dios       en la tierra y así también en el reino angelical, eternamente y para       siempre.              Así es, nuestro Señor Jesucristo es nuestra imagen y semejanza humana       en la tierra y en el cielo, delante de nuestro Padre celestial y de su       Espíritu Santo, para recordarle a él y a sus santos ángeles, de que       cada uno de nosotros surge de él, en el día de nuestra nuestro       nacimiento celestial, para ser sus hijos legítimos infinitamente. Por       eso, nuestro Señor Jesucristo nos ama grandemente a cada uno de       nosotros, en nuestros millares, de todas las familias de la tierra, y       esto es de la misma manera que Él mismo siempre ama a nuestro Padre       celestial cómo desde la temprana eternidad, por ejemplo, para jamás       dejarlo de amar por los poderes sobrenaturales de su Espíritu Santo.              Por consiguiente, es necesario el Espíritu Santo en nuestras vidas de       cada día, porque con el Espíritu Santo de nuestro Padre celestial,       entonces estamos conectados a él cómo hijos legítimos e hijas       legitimas para seguir amándolo grandemente cómo tal y así jamás perder       ninguna de sus ricas bendiciones, para nuestras vidas por toda la       tierra y en la nueva eternidad celestial. Por ello, el Espíritu Santo       de Dios tiene que entrar en nuestras vidas milagrosamente y con poder,       de la misma manera que entra en Abraham, Isaac y Jacobo, por ejemplo,       por mencionar tan sólo unos cuantos de tanto millares de ellos a       través de los tiempos y las edades, de la vida de toda la tierra y       hasta nuestros días también.              Por cuanto, es por medio, o con la ayuda idónea y sobrenatural, del       Espíritu Santo de Dios es que vamos no tan solamente a renacer de       nuevo para entrar en el más allá con la carne correcta, los huesos       inquebrantables y sangre expiatoria y sumamente santísima, sino que       podremos también conocer profundamente el nombre de Dios y sus       mandamientos intensamente gratificantes. Porque si nosotros cumplimos       con el Espíritu Santo del nombre santo de nuestro Padre celestial y de       sus mandamientos gloriosos, por medio de su Hijo Jesucristo, al creer       en él, convocando su nombre en cada una de nuestras oraciones,       entonces tendremos grandes riquezas que disfrutar de nuestro Padre       celestial para siempre, en toda la tierra y en el cielo.              Por eso, todos tenemos que mutar de nuestras carnes pecadoras, huesos       quebrados y sangre enferma y llena de muerte eterna de Adán y Eva, por       la de nuestro Rabino Yeshua jaMashíax, y todo esto es posible, hoy en       día, creyendo en nuestros corazones y confesando con nuestros labios       el Espíritu salvador de nuestro Señor Jesucristo para resucitar a la       vida eterna ya. Por esta razón, nuestro Señor Jesucristo les decía a       las multitudes de Israel, además de sus apóstoles y discípulos, que le       siguieran a él a cada hora de sus vidas y hasta aún más allá del fin       de las cosas, porque sólo en él está el Espíritu Santo del nombre       glorioso de Dios y de sus mandamientos glorificados para bendición       eterna.              Dado que, el que le sigue a él sinceramente cómo el Hijo de Dios,       nuestro Rabino Yeshua jaMashíax, entonces está caminando realmente sus       mismos pasos de vida y de salud eterna, los cuales jamás fueron       creados sino que siempre existen desde mucho antes de los primeros       días de la eternidad antigua y hasta nuestros días, por ejemplo.       Porque el seguir al Señor Jesucristo, en verdad es entrar ya a la vida       eterna de lleno, la cual está llena de grandes santidades antiguas y       sumamente gloriosas y desconocidas aún por los ángeles más santos del       reino de los cielos, porque no tiene comienzo ni fin alguno en todos       nosotros, para siempre.              Pues éste es el camino santísimo de nuestro Padre celestial, por el       cual cada uno de nosotros tiene que ser injertado milagrosamente, en       un momento de fe y de oración, para salud y para vida eterna, por       medio del Espíritu Santo de la única fe salvadora de nuestro Señor       Jesucristo, el Santo de Israel y de la humanidad entera. Y, además,       éste es un camino glorioso y sumamente santísimo lleno a cada hora de       milagros, maravillas y de prodigios en los cielos y por toda la tierra       también, para bendecir sobrenaturalmente a cada hombre, mujer, niño y       niña de todos los que aman a nuestro Padre celestial por medio de su       Hijo amado, ¡nuestro Señor y salvador Jesucristo!              En verdad, éste es un camino tan santo como ningún otro, en el cual       solamente nuestro Padre celestial, su Hijo amado y su Espíritu Santo       siempre transitan a través de los tiempos y de las edades increíbles y       remotas de la eternidad antigua, en donde ni aún los ángeles conocen       nada de nada, ni mucho menos Lucifer y sus ángeles rebeldes. Además,       éste es el camino santo, en el cual está establecida profundamente la       vida eterna de nuestro Padre celestial y de su Jesucristo y,       efectivamente, nos lleva paso a paso de victoria en victoria, hacia la       vida infinita del nuevo reino angelical, para jamás volver a sufrir       las mentiras malvadas e inhumanas de Satanás y de sus adeptos de       siempre.              Por tanto, nuestro Padre celestial desea que cada uno de nosotros       entre ya a éste glorioso camino, por donde solamente él y su Hijo       amado con su Espíritu Santo de su nombre glorioso y de sus       mandamientos glorificados siempre transitan día a día y para siempre       en la eternidad venidera de su nuevo reino angelical, cómo La Nueva       Jerusalén santa del cielo. Por eso, todos los que son nacidos de la       carne pecadora, huesos quebrados y sangre enferma y moribunda de Adán       y Eva jamás podrán pisar tierra santa, sino sólo los que renacen del       Espíritu Santo, para que caminen por siempre en sus nuevas vidas de              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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