home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   alt.religion.christian.amish      Kickin' it REAL old school...      1,739 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 1,088 of 1,739   
   valarezo to All   
   =?ISO-8859-1?B?KElWwU4pOiBTzUdVRU1FOg==?   
   08 Sep 10 06:16:19   
   
   [continued from previous message]   
      
   jamás se aleja de su lugar santísimo sobre la altura del Sinaí y hasta   
   que Moisés liberara milagrosamente a Israel del poder de sus enemigos.   
   Ya que, desde lejos el nombre santísimo de nuestro Padre celestial, el   
   cual es el nombre de su Rabino Yeshua jaMashíax, alumbraría desde lo   
   alto del Sinaí cómo una nube de fuego sobre el campamento israelí para   
   que no se mueran en las noches heladas, y sombra por el día para que   
   el sol no los queme mortalmente, por ejemplo.   
      
   En verdad, estos días eran días de gloria a cada hora, porque el   
   nombre santísimo del Rabino Yeshua jaMashíax era grandemente honrado   
   no solamente por Moisés sino también por muchos en todo Israel; por   
   ello los milagros, maravillas y prodigios en los cielos y en la tierra   
   se podían ver claramente, y las naciones temían a Israel por todo   
   ello. Días gloriosos eran estos, porque el nombre santísimo de nuestro   
   Rabino Yeshua jaMashíax, nuestro Señor y salvador Jesucristo, estaba   
   en su lugar santo del Sinaí o en las alturas de Israel, para que   
   Israel sea luz a las naciones con el fin de que sean liberados también   
   del poder terrible y engañador de Satanás y de sus mentiras crueles y   
   abominables.   
      
   Por lo tanto, el nombre santísimo y todopoderoso de nuestro Padre   
   celestial tenia que permanecer sobre lo alto del Sinaí y en su mismo   
   lugar, en donde Moisés habla cara a cara con el Rabino Yeshua   
   jaMashíax, el Hijo de David, para entonces comenzar a liberar a   
   Israel, del poder de sus pecados y de sus enemigos crueles, para   
   siempre. Para que al fin salgan de la tierra de su esclavitud antigua,   
   hacia la tierra prometida del Hijo de Dios, nuestro sacrificio   
   supremo, para que en su día ellos también, así cómo Moisés, entonces   
   hablen con el Rey Mesías cara a cara de todas las cosas que nuestro   
   Padre celestial desee que conozcan de él y de su nuevo reino   
   sempiterno.   
      
   Pues ésta es la gloria infinita de nuestro Padre celestial, de que su   
   nombre santísimo y temible sea conocido grandemente por todo Israel,   
   empezando con Moisés, desde sobre todo lo alto del Sinaí, y esto es   
   más alto que todas las tinieblas de Satanás y de sus malvados   
   seguidores de siempre, por ejemplo, para protección y salvación   
   eterna. Con el fin de que desde las alturas del monte empezar a obrar   
   grandemente nuestro Padre celestial con su nombre santísimo:   
   maravillas, milagros y prodigios grandiosos, para que Israel sea   
   liberado de sus pecados y de su muerte segura en la tierra y en el   
   infierno también, para que no mueran nunca sino que sigan viviendo   
   para él y su eternidad.   
      
   Mientras tanto, el nombre sagrado de nuestro Padre celestial jamás   
   baja de su lugar santísimo del Sinaí, y esto no solamente no fue desde   
   el día que Israel sale libre de su cautiverio egipcio hacia tierras   
   escogidas por Dios mismo y su Cordero celestial, sino que permanece   
   sobre las alturas del Sinaí hasta que Israel vence gloriosamente el   
   desierto y sus hostilidades. Porque era necesario que Israel venciese   
   el desierto hostil y traicionero, para que al fin entre a la tierra   
   prometida, en donde nacería del vientre virgen de la hija de David, el   
   dador de la vida eterna, nuestro sacrificio continuo; porque sin él,   
   entonces Israel no es nada en el mundo entero ni menos en el nuevo   
   reino angelical.   
      
   Por esta razón, por amor a su nombre santísimo, nuestro Padre   
   celestial establece formalmente a su Jesucristo cómo Rey y Señor de   
   todo Israel desde el comienzo, para que Israel sea grande entre las   
   naciones y luz para todas ellas, para que no mueran nunca en las manos   
   malvadas de Satanás y de sus seguidores malvados y mentirosos de   
   siempre. Milagrosamente, Israel vence todos sus obstáculos, porque no   
   solamente Moisés habla cara a cara con el Hijo de Dios sobre todo lo   
   alto del Sinaí, cómo el sacrificio continuo, sino también porque la   
   luz del nombre glorioso de nuestro Padre celestial permanece sobre su   
   lugar santo, en el cual Moisés tuvo que remover sus sandalias para   
   entonces hablar con Dios mismo.   
      
   Porque era necesario para Moisés no solamente ver la luz del nombre   
   santísimo de nuestro Padre celestial desde grandes distancias, sino   
   que él mismo tenia que hablar cara a cara con el que lleva por siempre   
   éste nombre glorioso en su corazón y en su sangre santísima, salvadora   
   y expiatoria para todos los pecados de la humanidad entera, ¡nuestro   
   Señor Jesucristo! Por lo tanto, es éste sacrificio supremo y sumamente   
   santo que con su sangre expiatoria nos da la luz brillante del nombre   
   todopoderoso de nuestro Padre celestial, para perdonar nuestros   
   pecados, sanar nuestras heridas, bendecirnos con grandes milagros,   
   maravillas y prodigios, para que nuestros cuerpos y espíritu humano   
   siempre disfruten de las bondades de su Espíritu Santo y abundancias   
   celestiales.   
      
   Y, desde entonces acá, el nombre santísimo de nuestro Padre celestial   
   tiene que permanecer sobre todo lo alto de nuestras vidas, así cómo   
   permaneció sobre lo alto de la vida de Moisés y de Israel, para   
   escapar del pecado y de su cautiverio inacabable, en la tierra y en el   
   más allá también, cómo el infierno y el lago de fuego. Por esta razón,   
   cada hombre, mujer, niño y niña de todas las familias de las naciones   
   deberían preguntarse, por ejemplo, en estos días, ¿Dónde está entre   
   nosotros el nombre santísimo de nuestro Padre celestial y Fundador de   
   nuestras almas vivientes?   
      
   Sabemos que está en el cielo con Dios y sus ángeles fieles. Pero,   
   ¿estará entre nosotros hoy en día, para liberarnos de tantos males y   
   así al fin bendecirnos a cada hora para que no nos falte ningún bien   
   jamás, en la tierra y en la eternidad? Porque si no sabemos cómo   
   Moisés, por ejemplo, inicialmente que el nombre de nuestro Padre   
   celestial está brillando sobre lo alto del Sinaí, desde su lugar   
   santísimo del corazón y de la sangre expiatoria del Rabino Yeshua   
   jaMashíax, porque sólo él es el templo de Dios, entonces no podremos   
   escapar jamás las tinieblas de nuestro cauterio del pecado y la   
   muerte.   
      
   Por eso es que Satanás abusa de nosotros, entregándonos sus problemas,   
   dificultades, enfermedades y hasta amenazas de muertes increíbles en   
   la tierra y en el más allá también, cómo en el infierno y el lago de   
   fuego, por ejemplo, (mundos terribles de las tinieblas que nos   
   atormentan con amenazas de destrucción y muerte cada día). Porque para   
   nosotros poder vencer al mundo y sus tinieblas de muerte eterna,   
   entonces el nombre santísimo de nuestro Padre celestial tiene que   
   tomar su lugar de gloria y de honra eterna sobre todo lo alto de   
   nuestras vidas, cómo en el caso de Israel y Moisés, por ejemplo,   
   brillando gloriosamente sobre lo alto del Sinaí para subyugar todas   
   las tinieblas cautivadoras.   
      
   Entonces lo que Moisés veía cuando ardía la zarza desde lejos sobre el   
   Sinaí, verdaderamente él estaba viendo con sus propios ojos el   
   sacrificio continuo del Rabino Yeshua jaMashíax, sangrando   
   profusamente cómo el árbol que le da vida, salud, prosperidad,   
   protección y salvación eterna a Israel y a todo aquel que invoque el   
   nombre santísimo de nuestro Padre celestial, ¡Yeshua jaMashíax! Porque   
   es éste nombre antiguo de nuestro Padre celestial entregado   
   especialmente a su Hijo amado, visto que, es el Padre quien le pone   
   nombre al Hijo, para que sus ángeles sean benditos en el cielo y así   
   también cada hombre, mujer, niño y niña de todas las naciones,   
   empezando por Israel mismo: porque la promesa de salvación es de   
   Israel inicialmente.   
      
   Así pues también sobre todo lo alto de nuestras vidas, el nombre   
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca