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|    valarezo to All    |
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|    08 Sep 10 06:16:19    |
      [continued from previous message]              jamás se aleja de su lugar santísimo sobre la altura del Sinaí y hasta       que Moisés liberara milagrosamente a Israel del poder de sus enemigos.       Ya que, desde lejos el nombre santísimo de nuestro Padre celestial, el       cual es el nombre de su Rabino Yeshua jaMashíax, alumbraría desde lo       alto del Sinaí cómo una nube de fuego sobre el campamento israelí para       que no se mueran en las noches heladas, y sombra por el día para que       el sol no los queme mortalmente, por ejemplo.              En verdad, estos días eran días de gloria a cada hora, porque el       nombre santísimo del Rabino Yeshua jaMashíax era grandemente honrado       no solamente por Moisés sino también por muchos en todo Israel; por       ello los milagros, maravillas y prodigios en los cielos y en la tierra       se podían ver claramente, y las naciones temían a Israel por todo       ello. Días gloriosos eran estos, porque el nombre santísimo de nuestro       Rabino Yeshua jaMashíax, nuestro Señor y salvador Jesucristo, estaba       en su lugar santo del Sinaí o en las alturas de Israel, para que       Israel sea luz a las naciones con el fin de que sean liberados también       del poder terrible y engañador de Satanás y de sus mentiras crueles y       abominables.              Por lo tanto, el nombre santísimo y todopoderoso de nuestro Padre       celestial tenia que permanecer sobre lo alto del Sinaí y en su mismo       lugar, en donde Moisés habla cara a cara con el Rabino Yeshua       jaMashíax, el Hijo de David, para entonces comenzar a liberar a       Israel, del poder de sus pecados y de sus enemigos crueles, para       siempre. Para que al fin salgan de la tierra de su esclavitud antigua,       hacia la tierra prometida del Hijo de Dios, nuestro sacrificio       supremo, para que en su día ellos también, así cómo Moisés, entonces       hablen con el Rey Mesías cara a cara de todas las cosas que nuestro       Padre celestial desee que conozcan de él y de su nuevo reino       sempiterno.              Pues ésta es la gloria infinita de nuestro Padre celestial, de que su       nombre santísimo y temible sea conocido grandemente por todo Israel,       empezando con Moisés, desde sobre todo lo alto del Sinaí, y esto es       más alto que todas las tinieblas de Satanás y de sus malvados       seguidores de siempre, por ejemplo, para protección y salvación       eterna. Con el fin de que desde las alturas del monte empezar a obrar       grandemente nuestro Padre celestial con su nombre santísimo:       maravillas, milagros y prodigios grandiosos, para que Israel sea       liberado de sus pecados y de su muerte segura en la tierra y en el       infierno también, para que no mueran nunca sino que sigan viviendo       para él y su eternidad.              Mientras tanto, el nombre sagrado de nuestro Padre celestial jamás       baja de su lugar santísimo del Sinaí, y esto no solamente no fue desde       el día que Israel sale libre de su cautiverio egipcio hacia tierras       escogidas por Dios mismo y su Cordero celestial, sino que permanece       sobre las alturas del Sinaí hasta que Israel vence gloriosamente el       desierto y sus hostilidades. Porque era necesario que Israel venciese       el desierto hostil y traicionero, para que al fin entre a la tierra       prometida, en donde nacería del vientre virgen de la hija de David, el       dador de la vida eterna, nuestro sacrificio continuo; porque sin él,       entonces Israel no es nada en el mundo entero ni menos en el nuevo       reino angelical.              Por esta razón, por amor a su nombre santísimo, nuestro Padre       celestial establece formalmente a su Jesucristo cómo Rey y Señor de       todo Israel desde el comienzo, para que Israel sea grande entre las       naciones y luz para todas ellas, para que no mueran nunca en las manos       malvadas de Satanás y de sus seguidores malvados y mentirosos de       siempre. Milagrosamente, Israel vence todos sus obstáculos, porque no       solamente Moisés habla cara a cara con el Hijo de Dios sobre todo lo       alto del Sinaí, cómo el sacrificio continuo, sino también porque la       luz del nombre glorioso de nuestro Padre celestial permanece sobre su       lugar santo, en el cual Moisés tuvo que remover sus sandalias para       entonces hablar con Dios mismo.              Porque era necesario para Moisés no solamente ver la luz del nombre       santísimo de nuestro Padre celestial desde grandes distancias, sino       que él mismo tenia que hablar cara a cara con el que lleva por siempre       éste nombre glorioso en su corazón y en su sangre santísima, salvadora       y expiatoria para todos los pecados de la humanidad entera, ¡nuestro       Señor Jesucristo! Por lo tanto, es éste sacrificio supremo y sumamente       santo que con su sangre expiatoria nos da la luz brillante del nombre       todopoderoso de nuestro Padre celestial, para perdonar nuestros       pecados, sanar nuestras heridas, bendecirnos con grandes milagros,       maravillas y prodigios, para que nuestros cuerpos y espíritu humano       siempre disfruten de las bondades de su Espíritu Santo y abundancias       celestiales.              Y, desde entonces acá, el nombre santísimo de nuestro Padre celestial       tiene que permanecer sobre todo lo alto de nuestras vidas, así cómo       permaneció sobre lo alto de la vida de Moisés y de Israel, para       escapar del pecado y de su cautiverio inacabable, en la tierra y en el       más allá también, cómo el infierno y el lago de fuego. Por esta razón,       cada hombre, mujer, niño y niña de todas las familias de las naciones       deberían preguntarse, por ejemplo, en estos días, ¿Dónde está entre       nosotros el nombre santísimo de nuestro Padre celestial y Fundador de       nuestras almas vivientes?              Sabemos que está en el cielo con Dios y sus ángeles fieles. Pero,       ¿estará entre nosotros hoy en día, para liberarnos de tantos males y       así al fin bendecirnos a cada hora para que no nos falte ningún bien       jamás, en la tierra y en la eternidad? Porque si no sabemos cómo       Moisés, por ejemplo, inicialmente que el nombre de nuestro Padre       celestial está brillando sobre lo alto del Sinaí, desde su lugar       santísimo del corazón y de la sangre expiatoria del Rabino Yeshua       jaMashíax, porque sólo él es el templo de Dios, entonces no podremos       escapar jamás las tinieblas de nuestro cauterio del pecado y la       muerte.              Por eso es que Satanás abusa de nosotros, entregándonos sus problemas,       dificultades, enfermedades y hasta amenazas de muertes increíbles en       la tierra y en el más allá también, cómo en el infierno y el lago de       fuego, por ejemplo, (mundos terribles de las tinieblas que nos       atormentan con amenazas de destrucción y muerte cada día). Porque para       nosotros poder vencer al mundo y sus tinieblas de muerte eterna,       entonces el nombre santísimo de nuestro Padre celestial tiene que       tomar su lugar de gloria y de honra eterna sobre todo lo alto de       nuestras vidas, cómo en el caso de Israel y Moisés, por ejemplo,       brillando gloriosamente sobre lo alto del Sinaí para subyugar todas       las tinieblas cautivadoras.              Entonces lo que Moisés veía cuando ardía la zarza desde lejos sobre el       Sinaí, verdaderamente él estaba viendo con sus propios ojos el       sacrificio continuo del Rabino Yeshua jaMashíax, sangrando       profusamente cómo el árbol que le da vida, salud, prosperidad,       protección y salvación eterna a Israel y a todo aquel que invoque el       nombre santísimo de nuestro Padre celestial, ¡Yeshua jaMashíax! Porque       es éste nombre antiguo de nuestro Padre celestial entregado       especialmente a su Hijo amado, visto que, es el Padre quien le pone       nombre al Hijo, para que sus ángeles sean benditos en el cielo y así       también cada hombre, mujer, niño y niña de todas las naciones,       empezando por Israel mismo: porque la promesa de salvación es de       Israel inicialmente.              Así pues también sobre todo lo alto de nuestras vidas, el nombre              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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