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|    17 May 17 05:44:04    |
      Sábado, 13 de Mayo, 2017 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,       Ecuador-Iberoamérica               (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)              (En éste Día de las Madres: les deseamos a todas nuestras familias que lo       disfruten con mucho amor de nuestro Padre celestial y de su Hijo Jesucristo y       del Espíritu Santo, porque el amor de nuestros padres y madres ha sido para       levantar su santo        nombre fuego sobre todo lo alto del altar de su amor eterno por amor nosotros,       sus hijos. Por ello, es que escrito está en sus Diez Mandamientos, al       llamarnos a amar a nuestros padres y madres para que nuestros días sean       alargados en la tierra y en el        cielo con ricas bendiciones de cada día para recibir a todos sus hijos e       hijas que los envía sin cesar por toda la tierra. Le he preguntado a mi Padre       celestial a donde está mi madre, y el me respondió, asegurándome, de que       ella está con él, en su        gloria celestial; él me dijo con sus palabras claras y audibles: Ella está       aquí conmigo.               Nosotros recordamos el Día de 5 de Mayo, la batalla de puebla en contra del       ejercito francés, orando a nuestro Padre celestial por el bienestar de cada       día de todas sus familias y de sus hijos e hijas por nacer en un Méjico       glorioso y eterno, por la        abundante gracia de nuestro Señor Jesucristo y las riquezas interminables de       su Espíritu Santo. ¡Amén!)              EN SABADO ISRAEL ANTIGUO SÉ PURIFICÓ PARA VER AL SEÑOR EN EL TERCER DIA:              Nuestro Padre celestial le dijo a Moisés: Desciende a tu pueblo de Israel y       purifícalos: porque estoy listo para visitarlos para caminar en medio de       ellos. Yo descenderé del reino de los cielos sobre el monte Sinaí, para que       el pueblo me vea al        descender, pero tienen que estar lavados y purificados (éste es el bautismo       para salvación). Tú tienes que poner límites (barreras) alrededor del       monte, porque nadie está permitido a que suba a ver al SEÑOR. Quienquiera       que desobedezca, morirá,        porque yo descenderé y arremeteré hasta derramar su sangre a tierra por       espada o dardo.              Instantáneamente, Moisés obedeció a nuestro Padre celestial para descender       hacia los israelíes y empezó a limpiarlos, bautizándolos en agua, para que       sean purificados al momento de su descenso sobre el monte Sinaí y con toda su       santidad perfecta y        redentora de toda alma viviente del hombre. Puesto que, nuestro Padre       celestial necesitaba descansar con el altar de Abraham e Isaac sobre el monte       Sinaí, ardiendo apasionadamente con la antorcha antigua, llevando su santo       nombre fuego junto con su        horno de su grande gracia, de su grande misericordia, de su grande verdad y de       su grande justicia divina, porque él estaba listo para recibirlos con su       grande amor: bendiciéndolos.              Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba a cada hombre, mujer, niño y       niña de la casa de Israel purificado, lavado y limpio completamente,       incluyendo sus ropas y hasta sus hogares, es decir, todo lo que poseían tenia       que estar limpio: porque é       l estaba a punto de descender sobre ellos, visitándolos así como su Dios       vivo del cielo y llenó del perfecto amor eterno. Además, el único que       realmente podía limpiar a cada tribu de la casa de Israel, era Moisés,       porque él ya había sido        bautizado al ascender al monte Sinaí, para ver al SEÑOR en persona: y éste       fue su Hijo Jesucristo envuelto en el fuego de su nombre santo junto con el       horno de su gracia, misericordia, verdad y de justicia divina.               Sin duda, Moisés fue el único que podía descender del monte para instruir a       los israelíes de cómo tenían que lavarse con agua junto con todas sus       ropas, porque ellos tenían que estar purificados, limpios y sin       contaminación alguna: ya que nuestro        Padre celestial se alistaba para visitarlos así como jamás lo había hecho       con ninguna gente o nación en la tierra. Entonces, una vez que ellos ya       habían sido lavados junto todas sus pertenencias, entonces luego tenían que       acercarse al pie del monte        Sinaí, para estar allí sin traspasar la barrera que Moisés había puesto,       porque nuestro Padre celestial no estaba listo para permitir a nadie a subir       el monte a ver al SEÑOR, incluyendo a los animales descarriados, por ejemplo.              Por eso, es que cualquiera que intentaba subir al monte santo, incluyendo       animales perdidos, entonces nuestro Padre celestial estaba listo para       descender y arremeter en contra de ellos, porque la sangre tenia que ser       derramada del ofensor para que nadie        vuelva a intentar a subir el monte: puesto que el monte Sinaí había sido       santificado grandemente por el mismo SEÑOR. Ya que, nuestro Padre celestial       había descendido del cielo con el altar de Abraham e Isaac llenó de su santo       nombre fuego junto con        su horno de gracia asombrosa, porque el tiempo se había cumplido para hacerlo       conocer con sus poderes salvadores a Israel y a las naciones, y así alistarlo       para el derramamiento de la sangre reparadora de su Hijo Jesucristo.              Sin embargo, para que esto sea posible todos en Israel tenían que comprender       la importancia de ser purificados, lavados y vivir sin manchas, porque nuestro       Padre celestial estaba listo para caminar entre ellos junto con su Hijo       Jesucristo y el Espíritu        Santo para abrir el camino que lleve a sus hijos a vivir con él en su       perfecto amor, en Canaán. Ya que, nuestro Padre celestial enriquecía a       Israel con sus siete años de riquezas constantes, de acuerdo al convenio       establecido con Abraham y el vientre        estéril de Sarah, para que su Hijo amado nazca como Isaac: por ende sus hijos       de seguro nacerían en cada generación, aprendiendo a vivir en su familia de       amor y listos para alabar su santo nombre, perpetuamente.                     [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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