home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   alt.religion.clergy      Tiered system of religious servitude      48,662 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 48,343 of 48,662   
   =?UTF-8?Q?Iv=C3=A1n_Valarezo?= to All   
   =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_Su_=C3=81RB   
   07 Jul 21 06:41:09   
   
   From: IVANIVAN555@aol.com   
      
   Sábado, 03 de Julio, 2021 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica       
      
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)    
      
      
   Su ÁRBOL yacía seco sobre el desierto de Sinaí para endulzar aguas amargas   
   de Mara: endulzándote a ti con tus amados y la TIERRA entera:   
      
      
   EL árbol de vida yacía sobre el desierto de Sinaí por cientos de años, si   
   no miles, para ser levantado por nuestro Padre celestial y sus hijos, porque   
   yacía el árbol sobre el desierto representando las multitudes de las   
   familias de las naciones    
   antiguas y modernas, que necesitaban ser rescatadas del pecado, pues sedientas   
   y hambrientas estaban por vivir toda una vida entera nuevamente. Ya que,   
   nuestro Padre celestial había esperado por alguien de la humanidad entera,   
   digna de tomar el árbol    
   del desierto yaciendo allí por siglos hacia Canaán con las familias de las   
   naciones ya muertas en sus pecados, por no conocer su santo nombre fuegos y su   
   bautismo—bautismo que pudo haberlos salvado de la muerte, del pecado y del   
   infierno al instante.   
      
      
   Realmente, nuestro Padre celestial buscaba a través de las generaciones ver a   
   alguien listo para trabajar con Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo,   
   y así, Él derramar su corazón santísimo sobre la tierra, especialmente en   
   Canaán, para hacer    
   que sus hijos perdidos a Lucifer y sus mentiras finalmente regresen a vivir   
   nuevamente, pero regresen a vivir en su paraíso moderno, Canaán. Sin   
   embargo, el árbol de nuestro Padre celestial continuaba tendido sobre cada   
   grano de arena del desierto de    
   Sinaí que representaba un alma perdida, que una vez fue uno de sus hijos   
   perdido a Lucifer y sus mentiras, que Eva creyó junto con Adán al comer del   
   fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, para darles vida   
   nuevamente.   
      
      
   Sin embargo, nuestro Padre celestial no dejo de buscar jamás en toda la   
   tierra por alguien decidido a trabajar con Él, su Hijo Jesucristo y su   
   Espíritu Santo, y así, Él empezar su obra de salvación que se necesitaba   
   para tener a sus hijos de    
   regreso al paraíso, para que ellos vean vida nuevamente con Él, pues   
   anhelaba verlos nuevamente perfectos y santos, como siempre. Efectivamente   
   nuestro Padre celestial necesitaba a alguien que vaya con Él junto con su   
   Hijo Jesucristo y su Espíritu    
   Santo a recoger su árbol yaciendo sobre el desierto de Sinaí, para Él   
   lograr su obra salvadora que necesitaba cumplirse en el desierto, salvando   
   así Él mismo a sus hijos de las mentiras de Lucifer y sus maldiciones,   
   pobreza y muerte del infierno    
   tormentoso.   
      
      
   Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba alguien que se siente con Él   
   a su Mesa santa, para comer con Él su pan y vino de vida, que es servido por   
   su Hijo Jesucristo en la gloria angelical, para que los ángeles se mantengan   
   perfectos y santos    
   para amar, servir y alabar su santo nombre fuegos sobre su altar con sus   
   riquezas de siempre. Además, nuestro Padre celestial necesitaba alimentar a   
   sus hijos su pan de vida y copa de vino de su Mesa santa, aunque ya yacían   
   ellos en el infierno    
   tormentoso, por no conocerlo a Él y a su Hijo Jesucristo, pero si sólo Él   
   pudiese alimentarlos de su cena santa, entonces ellos verían vida nuevamente,   
   pero esta vez en su nueva tierra para la eternidad.   
      
      
   Sin embargo, para que esto suceda, entonces, nuestro Padre celestial   
   necesitaba alimentarlos con alguien dispuesto a sentarse con Él, su Hijo   
   Jesucristo y su Espíritu Santo, ha comer de su pan y vino, que llenaría a   
   sus hijos de su carne sin pecados,    
   huesos inquebrantables y su sangre expiatoria, que quitaría el pecado del   
   mundo en un día en Canaán, para siempre. Objetivamente, nuestro Padre   
   celestial necesitaba alimentarlos a ellos de Él mismo, como de su semilla   
   santa, naciendo de su cuerpo    
   glorificado que siempre ha conocido amor, paz, prosperidad, riquezas y   
   alegrías sin fin con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo junto con sus   
   huestes angelicales fieles a su santo nombre fuegos sobre la cruz del monte de   
   Jerusalén, en Canaán, su    
   dulce hogar.   
      
      
   Ciertamente, nuestro Padre celestial observaba el desierto de Sinaí que   
   podía ser llenado de Él para sus hijos muertos sobre sus arenales,   
   alimentándolos con su pan y vino de la gloria angelical, entregándoles así   
   vida nuevamente en toda la tierra,    
   pero Él necesitaba sentarse con alguien digno de comer con Él de su Mesa   
   santa, y encontró a Abraham al fin. Sin embargo, nuestro Padre celestial   
   necesitaba sentarse a su Mesa santa a comer de su merienda no en el desierto   
   de Sinaí, en donde yacían    
   sus hijos sin vida por siglos, si no milenios, más bien, Él necesitaba   
   sentarse con Abraham a su Mesa santa, en Canaán, alimentando el mundo entero   
   con su misma carne sin pecados y vida finalmente abundantemente en Canaán.   
      
      
   Realmente, para nuestro Padre celestial tornar el desierto de Sinaí, como el   
   reino de tinieblas que era, en su paraíso con su árbol yaciendo sobre   
   arenales de muerte con sus hijos sin esperanza alguna por generaciones   
   venideras, entonces, Él    
   necesitaba servir su Mesa santa con su merienda a cada alma perdida en el   
   infierno tormentoso, volviéndoles a dar vida nuevamente para la eternidad   
   celestial. Sin embargo, para nuestro Padre celestial lograrlo todo por el   
   desierto de Sinaí, incluyendo    
   el corazón de la tierra, como el Valle de huesos secos, entonces, Él debía   
   tener no solamente a Abraham comiendo con Él sus alimentos, pero igualmente,   
   Él necesitaba comer con sus hijos naciendo de Él en Canaán, alimentándolos   
   con vida en el    
   desierto y en la tierra entera finalmente.   
      
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca