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|    RLunfa to All    |
|    La voltereta de la cerda del crucifijo (    |
|    12 Nov 09 12:03:26    |
      XPost: soc.culture.argentina       From: mitialagordasinestortoo@gmail.com              LA VERGONZOSA RETRACTACIÓN DE ELISA CARRIÓ       AHORA DICEN QUE DUHALDE SERÍA UNA MAESTRA JARDINERA               La reputación de Elisa Carrió acaba de caer por la borda. Luego de haber       rectificado sus dichos respecto a que Eduardo Duhalde es el responsable del       narcotráfico en la Argentina, los dichos de "Lilita" carecen a partir de       ahora de todo visto de seriedad.        Que se rectificó, que no lo hizo. La realidad es que la jueza federal       María Servini de Cubría, consideró en su fallo que la líder de la Coalición       Cívica "se retractaba" y que le "pidió perdón" a Duhalde por haber expresado       sus manifestaciones con ánimo injuriante.        Tan es así que, en otro tramo del fallo, la magistrada sostuvo sin       medias tintas: "En el desarrollo de su extensa declaración la Dra. Carrió       pidió perdón al Dr. Duhalde si éste se consideró ofendido con sus       declaraciones y enfatizó que nunca dijo que el nombrado liderara el poder       mafioso".        Pocas horas más tarde, un cable emitido por dirigentes de Coalición       Cívica aseguraba que la líder de ese partido jamás se había retractado.       Insólito por donde se lo mire, sobre todo porque a la hora de sobreseer a       Carrió, Servini de Cubría aplicó el artículo 117 del Código Penal por el       cual el culpable de injuria "quedará exento de pena, si se retractare       públicamente"; también aplicó el 425 del Código Procesal Penal que sobresee       al acusado si "se retractare".        Por más que se diga lo que se diga hoy, no es la primera vez que Carrió       vincula a Duhalde con el narcotráfico. Lo hizo infinidad de veces, llegando       a sostener que ha sido quien "abrió las puertas del narcotráfico" en la       Argentina. ¿Suena esto a mera responsabilidad política?        No sólo eso, Carrió ha sostenido oportunamente que tenía serias       intenciones de ir a juicio con Duhalde "para demostrar que es el responsable       del crecimiento del negocio de la droga en Argentina" (1).        No hay equívoco alguno en sus palabras y jamás la líder de CC se ocupó       de aclarar que no acusaba al ex Presidente de narcotraficante, aún cuando       los medios de comunicación han reproducido esa palabra como salida de su       boca.        La realidad indica que Duhalde está fuertemente vinculado con el tráfico       de estupefacientes, y Carrió no puede no saberlo. Los por qué de su       retractación sólo los conoce ella misma.                     Duhalde y las drogas               Cada vez que lo acusaron de tener vínculos con el narcotráfico, Duhalde       dijo que se trataba de una campaña de desprestigio. Así quedó especificado       en el informe que la Comisión Anti lavado del Congreso estadounidense,       presidido por el senador Carl Levin, y en las investigaciones que realizaron       en Argentina el ex jefe de la Interpol México, José Miguel Ponce Edmonson.       En diálogo con CAMBIO, Ponce recordó: "Esos fondos ingresaron por parte de       Palito Ortega, a quien Duhalde, enseguida lo raleó de la campaña. Fui       testigo del profundo enojo del ahora presidente quien se vio muy afectado       por ese episodio".        Nuevamente Duahlde esgrimió su argumento de que se trataba "de una       campaña de desprestigio" cuando las acusaciones contra las mafias       enquistadas en la policía bonaerense -a la que calificó como "la mejor del       mundo"-, señalaban a su jefe, el comisario Pedro Klodczyk, como un hombre       permisivo en la distribución de drogas cuando estuvo a cargo de la unidad       regional de la ciudad de Quilmes.        Utilizó la misma defensa en 1992, cuando el juez español Baltasar Garzón       tuvo su primera aproximación a Argentina y acusó a la ex cuñada de Menem,       Amira Yoma, y al ex secretario de Recursos Hídricos, Mario Caserta -amigo de       Duhalde-, de integrar una organización de lavado de dinero vinculada al       traficante de armas sirio, nacionalizado argentino, Monzer Al Kassar.        En septiembre del 1989, durante un viaje de Menem a Yugoslavia, Duhalde       quedó a cargo de la Presidencia. En esos días estampó la firma, junto al       ministro de Economía de la época, Néstor Rapanelli, en el decreto que       designaba a Ibrahim Al Ibrahim como asesor especial de la aduana en el       aeropuerto de Ezeiza.        Al Ibrahim era ya el ex esposo de Amira Yoma y en español sólo sabía       decir "muchas gracias". Durante una entrevista con medios argentinos y       españoles, Al Ibrahim -quien vive refugiado en Damasco desde que se       convirtió en prófugo de la justicia-, aseguró que "Duhalde era uno de los       funcionarios de gobierno que más favores me pedía en la aduana".        Eran los días en que Duhalde le encargaba a su lugarteniente Alberto "el       negro" Bujía retirar maletas o bultos que pasaban sin abrir por los       controles de la aduana en el aeropuerto.        Las irregularidades en la aduana fueron denunciadas por el semanario       español Cambio 16 y las pruebas contundentes que aportaba el semanario       llevaron a que Garzón tomara la causa que involucraba a Al Kassar, radicado       en Marbella.        Con el escándalo en todos los medios, Duhalde se comunicó rápidamente       con el juez "para saber cuál era su situación en el expediente", según       cuenta el periodista Hernán López Echagüe en el libro El otro.        Ante la consulta desesperada la respuesta del magistrado español fue       corta y tajante: "Duhalde, yo sé qué clase de político es usted...". Sobre       el escritorio del Juez descansaba el dossier confeccionado por la DEA sobre       los vínculos de Duhalde con las drogas.        Diez días antes de que la jueza María Romilda Servini de Cubría iniciara       las indagatorias por esa causa, conocida como el narcogate, Alberto Bujía,       uno de los hombres de confianza de Duhalde -el emisario ante Al Ibrahim-       moría en extrañas circunstancias.        El negro Bujía, era considerado un peso pesado. Desde sus comienzos de       trabajo para Duhalde, era el enviado que llevaba extraños paquetes a las       familias Romero y Saadi, en las provincias de Salta y Catamarca,       respectivamente. Roberto Romero y Vicente Leonides Saadi fueron los       fundadores de dos dinastías políticas que hicieron historia en sus       provincias.        Bujía solía frecuentar la finca Don Alejo, propiedad de los Romeros en       Salta donde en 1984 fue descubierta una pista de aterrizaje a la que       llegaban aviones desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que estuvo en la       mira de la DEA.        Con Al Ibrahim en la aduana, Bujía no sólo visitaba al extraño asesor       con el que se comunicaba por señas, sino que requería los servicios del       funcionario en cada uno de sus viajes al extranjero con bultos que en los       controles gozaban del mismo estatus que todos los encargos del entónces       vicepresidente.        El día 16 de marzo de 1991, el destino quiso que muriera cuando su moto              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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