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|    Sarmiento y las Islas Malvinas (1/15)    |
|    18 Feb 10 21:19:00    |
      XPost: soc.culture.argentina       From: mitiagorda@gomail.com.ar              "La invasión de las Malvinas por parte de los ingleses es útil para la       civilización y el progreso"1.       Domingo Faustino Sarmiento              Introducción              La historia es esencialmente una progresión de sucesos y procesos públicos       que acontecen en los pueblos. Desde este punto de vista, el devenir       histórico es esencialmente un fenómeno social que da cuenta del pretérito       acontecer de una comunidad determinada que, dada su naturaleza experiencial,       mientras cobra significación en el presente, contribuye a cimentar el       futuro. En el transcurrir histórico suelen entremezclarse acontecimientos       plácidos y constructivos con otros traumáticos y disgregantes. En tal       sentido, Gustavo Francisco José Cirigliano nos advierte que: "Toda la       historia es nuestra historia. Todo el pasado es nuestro pasado, aunque a       veces preferimos quedarnos con sólo una parte de ese pasado, seleccionando       ingenua o engañosamente una época, una línea, unos personajes, y queriendo       eludir tiempos, ignorar hechos y omitir actuaciones"2.              Historiadores profesionales o simples aficionados suelen abordar desde el       presente los acontecimientos que componen el universo de lo acaecido, y       expresarlos luego, mediante el recurso expositivo o narrativo. El resultado       de tal actividad nos es transmitido luego a partir de la escritura o de la       tradición oral. Dicha transmisión, entre otras funciones, permite a una       comunidad determinada rememorar el pasado común que forma parte de su       identidad colectiva, y además, contribuye a procesar y elaborar la       experiencia combinada en función de la propulsión hacia el futuro.              La recuperación transitoria de nuestras Islas Malvinas, el 2 de abril de       1982, y el posterior enfrentamiento bélico con el Reino Unido de Gran       Bretaña, no resultan a nuestro entender un episodio menor de la historia       reciente. Muy por el contrario, como se ha dicho con certeza, la cuestión       Malvinas da cuenta de gran parte de "lo acontecido en el resto del país en       todos los aspectos: histórico, geopolítico, económico y militar durante el       siglo pasado"3, y por tanto, su abordaje histórico debe aspirar a contener       la mayor cantidad de variables posibles de análisis.              Cuatro son los tópicos que colocan tal suceso en un sitio preponderante de       nuestro acontecer histórico cercano. El primero: la batalla de 1982       constituye el único episodio bélico protagonizado por el país durante la       centuria concluida. El segundo: el antagonista, es decir, Gran Bretaña, más       allá de usurpador de una porción de un territorio que nos pertenece por       derecho, ha cobrado especial protagonismo en nuestra vida institucional,       política y económica durante el siglo pasado4, algunas veces apelando a la       intervención directa, y otras, a partir de una estrategia de bajo perfil5,       tal como lo demostraron en su época -entre otras luminarias- los hermanos       Julio y Rodolfo Irazusta, Raúl Scalabrini Ortiz, José Luis Torres y Ramón       Doll. El tercero: la guerra aconteció en el marco de una cruenta tiranía. El       cuarto: la recuperación de nuestras islas despertó en su tiempo un nítido       sentimiento de repudio hacia el colonialismo, no sólo en esta geografía,       sino en gran parte de Iberoamérica.              En virtud de lo expuesto precedentemente y de las particulares       circunstancias que han compuesto la relación argentino-británica durante los       últimos dos siglos, nos proponemos en esta obra abordar ciertos aspectos       vinculados a los presupuestos sobre los que se asentó el discurso dominante       en lo que va del presente año, en el que se conmemora el 25º aniversario del       desembarco argentino; analizar el tratamiento que los medios de comunicación       locales han impreso a la cuestión, haciendo hincapié especialmente en el       dispositivo que se ha dado en llamar desmalvinización, y por ultimo, esbozar       respecto a dichas cuestiones algunas reflexiones.              Acompañan esta obra el compacto de un interesante trabajo realizado por       Elizabeth Hudepohl, alumna de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de       la Universidad de Buenos Aires e hija de un compatriota caído en el Buque       Isla de los Estados, tres textos de autoría del periodista y patriota       Enrique Oliva, quien bajo el seudónimo de François Lepot cubrió para el       periódico Clarín los acontecimientos bélicos desde Londres, y asimismo, un       meduloso análisis realizado por nuestro entrañable amigo César González       Trejo, veterano de guerra e integrante de la Comisión de Familiares de       Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur.              I              Malvinas y medios de comunicación              Nuestra vinculación con los medios masivos de comunicación en la era       contemporánea es indudable. No sólo interactuamos cotidianamente con ellos,       sino que éstos ejercen una notoria influencia sobre la opinión de los       individuos. A tal extremo, que se ha llegado a sostener que en la vida       moderna "el orden de prioridades establecidas por los medios de comunicación       determinan la capacidad de discriminación temática en el público, por cuanto       éste responde a los mismos criterios de prioridades presentes en los medios       de comunicación de masas"6. Se compartan o no los alcances de dicha       aseveración, lo cierto es que tales instrumentos han pasado a formar parte       de nuestro periódico transcurrir, y efectivamente, contienen en sí un       potencial que puede incidir en conciencias, razonamientos y valoraciones.              Desde que el canadiense Marshall McLuhan sentenció que "toda herramienta       humana y/o construcción social puede estudiarse como un medio de       comunicación cuyo mensaje es el conjunto de satisfacciones e       insatisfacciones que éste genera"7, razonamiento que compone su conocido       aforismo "el medio es el mensaje", miles de científicos sociales,       psicólogos, semiólogos y demás profesionales vinculados con el prodigio de       la comunicación se abocaron al análisis de tal fenómeno. Sin embargo, tal       como sostienen Laureano Ralón y Maria Cristina Eseiza en un interesante       trabajo que lleva el sugestivo título de Arturo Jauretche y Marshall       McLuhan: Trazando un paralelismo entre "retribalización" y "barbarie"8, la       vigorosa incidencia de los medios de comunicación en el ámbito de lo social       era abordada desde el aquí por un paisano de las tierras de Lincoln,       Provincia de Buenos Aires, cuyas inferencias alcanzaron o tal vez superaron       las del canadiense.              Nos referimos nada más ni nada menos que a don Arturo Jauretche, quien ya a       principios de la década de 1960 denunció una poderosísima impronta mediática       que "había llevado a elaborarnos una 'cultura' a pelo y otra a contrapelo, o       dos culturas paralelas. Una, a la vista, que identificábamos con el       guardapolvo escolar, era la que exhibíamos ante los mayores y en la escuela.              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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