Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"
|    alt.culture.argentina    |    Argentina culture... clothing optional    |    40,993 messages    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
|    Message 39,995 of 40,993    |
|    RLunfa to All    |
|    Héctor Magnetto y su hija adoptada de mo    |
|    11 Jul 10 12:37:04    |
      XPost: soc.culture.argentina       From: mitialagordasinesto@chotmail.com              Héctor Magnetto y su hija adoptada de modo irregular       Las relaciones del CEO de Clarín con una jueza de menores ligada al plan       sistemático de la dictadura.       Por:       Eduardo Anguita       eanguita@miradasalsur.com       Hasta ahora, la relación de Héctor Magnetto, el hombre fuerte de Clarín, con       las adopciones irregulares, se centró en haber sido el artífice de que       Ernestina Herrera de Noble se quedara con Felipe y Marcela Noble Herrera,       cuya identidad biológica entró en un verdadero aleph borgeano desde que       ellos mismos participaron de la contaminación del ADN de sus prendas íntimas       para burlar a la jueza Sandra Arroyo Salgado. Concretamente, Estela de       Carlotto contó en varias oportunidades cómo Magnetto le habló de su       participación en esa adopción en el primer encuentro que tuvieron las       Abuelas con el CEO de Clarín, a principios de la democracia. Las Abuelas       habían pedido una reunión con Magnetto "porque recibían muchas denuncias       sobre que Marcela y Felipe eran hijos de desaparecidos". También señaló       Carlotto que Magnetto les propuso un segundo encuentro para darles alguna       información y les pedía cordialmente que le contaran "quiénes les habían       dicho que esos chicos podían ser hijos de terroristas".       No sólo las Abuelas escucharon de boca de Magnetto su participación en la       adopción de dos chicos en plena dictadura militar. Su biógrafo autorizado,       el veterano periodista de La Nación José Ignacio López, lo menciona en El       hombre de Clarín (Sudamericana, 2008). López, especialista en temas de       Iglesia Católica y que escribió todos los años de la dictadura, jamás develó       la complicidad eclesiástica con la dictadura y se prestó a publicar lo que       el CEO de Clarín le dijo para edulcorar su guerra mediática contra la       sociedad a partir de la asunción de Cristina Fernández de Kirchner como       presidenta.       Pero, hasta ahora, jamás se mencionó que una niña adoptada por el mismo       Magnetto tuviera un trámite completamente irregular. La historia que a       continuación se contará brevemente tiene una fuente pública irrefutable y       está registrada en un juzgado federal. María Felicitas Elías actuó como       perito en la causa de esta adopción. Elías es Magister en Servicio Social,       Políticas Sociales y Movimientos Sociales (por la Universidad Nacional de La       Plata), especialista en Administración y Gestión de Políticas Sociales, y       licenciada en Servicio Social (Universidad de Buenos Aires). Ocupó y ocupa       varios cargos académicos y dirige proyectos en adopción de niños. Entre 1973       y 1984 fue trabajadora social del Tribunal de Menores número 1 de Lomas de       Zamora a cargo de la jueza Delia Pons y en virtud de una cantidad de casos       de hijos de desaparecidos fue citada por el titular del juzgado Federal       número 3 de la Capital Federal, Daniel Rafecas, quien investiga los       gravísimos crímenes cometidos en la jurisdicción del Primer Cuerpo de       Ejército durante la última dictadura cívico militar.       En ese expediente, tras brindar detalles de casos en los que le tocó       tramitar historias de chicos cuya identidad iba a fraguarse, María Elías       agregó este inquietante párrafo: "Recuerdo que intervine en la pericia de un       señor muy importante que hoy está un poco cuestionado, que es Héctor       Magnetto, el CEO de Clarín. Él tiene una niña adoptiva desde la época de la       democracia. Según el relato que consta en la causa, el señor Magnetto estaba       paseando con su esposa un domingo invernal, cerca de las 10 de la mañana por       la avenida Pavón, en Lanús. Pararon en un semáforo y una señora que estaba       en la vereda les tocó el vidrio del auto y les preguntó si le podían cuidar       a la hija porque tenía un problema. Aparentemente, ellos aceptaron y, como       después de 15 días la madre no apareció, fueron al juzgado de Pons a       contarle la enorme preocupación que tenían por la menor y la pidieron en       guarda. Esta chica es actualmente su hija. Se hizo la guarda ahí y luego la       adopción en Capital".       Hasta aquí un relato para el realismo mágico si no estuviéramos hablando de       una historia real, que involucra la filiación real de una criatura adoptada       por el ejecutivo más importante del conglomerado de medios de comunicación       más poderoso de la Argentina. Es decir, del hombre que tiene la última       palabra -y muchas veces la primera- en decidir quién es el encargado de       custodiar e investigar la verdad. Siempre y cuando convengamos que la tarea       del periodista profesional es la de custodiar e investigar la verdad. Un       especialista en adopción consultado para escribir este artículo dice que       "las madres que dan chicos por la calle constituyen un clásico" y que así       consta en los registros de adopción. "Detrás de esas versiones suele haber       importantes estudios de abogados o de escribanos que asesoran la       conveniencia de versiones oficiales cuando la adopción es irregular",       agrega.       Una terrorista judicial. Hasta aquí, se podría pensar en la hipótesis de       quien busca un atajo para blanquear una adopción irregular en el marco de       las dificultades reales de muchas parejas que buscan un hijo adoptivo. Pero       el problema resulta más complejo si se toman en cuenta los antecedentes de       la jueza Delia Pons. Una investigación de la revista Veintitrés de abril de       este año recoge sus palabras al citar el libro de Julio Nosiglia Botín de       Guerra. Delia Pons les dijo a las Abuelas durante una reunión: "Yo,       personalmente, estoy convencida de que sus hijos eran terroristas. Para mí,       terrorista es sinónimo de asesino. Y a los asesinos, yo no pienso       devolverles los hijos. Porque no sería justo hacerlo. Porque no sabrían       criarlos y porque no tienen derecho, tampoco, a criarlos. En esto, seré       inamovible. Sin ir más lejos, fíjense ustedes: tengo en este momento, entre       manos, el caso de los chicos de Julio Ramírez. Ramírez es un criminal, un       terrorista confeso. El Poder Ejecutivo le ha permitido trasladarse a Suecia       y desde allí ha solicitado la tenencia de esos pobres niños. Yo jamás se la       concederé (...) Señoras -y para terminar- sólo sobre mi cadáver van a       obtener la tenencia de esos niños". La jueza Pons también tuvo en sus manos       los casos de Sebastián Ariel Juárez y Jorgelina Paula Molina Plana.       Fuentes de la Justicia de Menores consultadas por Miradas al Sur confirmaron       que "tanto Pons como Hejt (la jueza que otorgó las adopciones irregulares de       Felipe y Marcela Noble Herrera) hablaban por teléfono con el genocida Ramón       Camps cuando éste era jefe de la Bonaerense y una pieza clave en el plan       genocida. En el caso de Pons, ella conocía el campo de concentración ubicado       cerca de su juzgado, en Larroque y el camino negro". Aunque fallecida, el       fantasma de Pons aún transita por tribunales.              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
(c) 1994, bbs@darkrealms.ca