home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   alt.culture.argentina      Argentina culture... clothing optional      40,993 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 40,626 of 40,993   
   IVANIVAN555@aol.com to All   
   =?ISO-8859-1?Q?=28IV=C1N=29=3A_VIVIMOS=2   
   17 Aug 15 04:00:06   
   
   Sábado, 15 de Agosto, 2015 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica    
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)    
      
   En estos momentos, deseamos recordar a todas las familias de las victimas que   
   sufrieron recientemente el fuego abrazador de una explosión repentina, en la   
   gran nación hermana de America, Republica de China. Y reverentemente le   
   pedimos a nuestro Padre    
   celestial, en el nombre bendito de su Hijo Jesucristo, que abrace el corazón   
   de cada uno de ellos que sufre la partida de sus muy amados, y amistades.   
   Nuestras condolencias, amor y oraciones seguirán siendo cada día para las   
   familias de las victimas de é   
   sta terrible explosión, que cobró la vida preciosa de mucha gente inocente,   
   para que nuestro Padre celestial, por medio de su Espíritu Santo, sosiegue sus   
   vidas grandemente. ¡Amén!   
      
      
   VIVIMOS, BENDECIDOS EN LOS LUGARES CELESTIALES, POR NUESTRO DIOS Y PADRE:   
      
   Llegó el tiempo cuando nuestro Padre celestial descendió de su Gran Trono   
   Blanco sobre el monte santo de Jerusalén con su Hijo, el Rebbe Yeshua   
   JaMashiax (Jesucristo como el Rey de los Judíos) y el Espíritu Santo junto con   
   sus huestes angelicales, para    
   decirle a Abraham que su esposa Sara daría a luz un niño el próximo año, por   
   estos días. Y se llamara Isaac, porque él será grande entre las naciones, dado   
   que solamente en él el pacto de la carne salvadora de su Hijo Jesucristo seria   
   establecido    
   perpetuamente, por cuanto no sólo destruirá a Satanás con sus pecados,   
   enfermedades, el infierno tormentoso junto con el ángel de la muerte, sino que   
   también cumplirá y glorificara el Espíritu de la vida eterna.    
      
   Aquí es cuando nuestro Padre celestial descendió sobre el monte santo de   
   Jerusalén, descansando sobre el Monte del Sinaí, con su Hijo Jesucristo como   
   el Rey de los Judíos y con el Espíritu Santo, derramando de la gloria de su   
   nombre santo y de su palabra    
   todopoderosa, porque él estaba listo para establecer el Reino de su Familia en   
   la tierra, eternamente. Y éste es un reino que no morirá jamás, para levantar   
   glorias aun no conquistadas por los ángeles que tienen que ser conquistadas en   
   los días venideros,   
    puesto que es necesario que su nombre santísimo siga siendo exaltado cada vez   
   más no solo por los ángeles, sino también por sus hijos e hijas de toda la   
   tierra, empezando por Israel.    
      
   Ciertamente, nuestro Padre celestial tenia que seguir expandiendo la gloria de   
   su nombre santísimo, por medio de la vida de su Hijo Jesucristo y de su   
   Espíritu Santo, tal como siempre lo ha hecho a través de la eternidad con sus   
   naciones de ángeles, arcá   
   ngeles, serafines, querubines y demás seres angelicales, ángeles creados por   
   su Hijo y por su Espíritu Santo. Visto que, éstas son naciones angelicales,   
   creadas especialmente por su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo para   
   amar, servir y glorificar    
   por siempre el nombre santo de nuestro Padre celestial, alcanzado así glorias   
   eternas que aún no han sido conquistadas por nadie, para llenar el corazón de   
   todos los habitantes del cielo con mayor alegría celestial, para siempre.    
      
   Y nuestro Padre celestial tiene que continuar buscando nuevas glorias de gran   
   santidad eterna para su nombre santo y para su palabra bendita, por medio de   
   todas las naciones de ángeles, que han sido creados por su Hijo Jesucristo y   
   por su Espíritu santo    
   con deberes específicos de llevar a cabo constantemente, para alegrar   
   grandemente el corazón de nuestro Padre celestial. Por esta razón, cada uno de   
   nosotros, empezando por Adán y Eva, hemos nacido de la imagen de nuestro Padre   
   celestial, por los poderes    
   asombrosos del Espíritu Santo, para vivir conforme a la semejanza de su Hijo   
   Jesucristo, con el fin de alcanzar mayores glorias aun no alcanzadas por los   
   ángeles más gloriosos del cielo, hasta el día de hoy.    
      
   Por ello, nosotros hemos nacido de la imagen de nuestro Padre celestial, para   
   volver a nacer de los poderes gloriosos del Espíritu Santo, pero renacer   
   milagrosamente en la carne sagrada y en la sangre bendita que nos da a cada   
   uno de todos nosotros el    
   cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, para regresar al cielo y vivir la   
   vida eterna, infinitamente libres. Ciertamente, antes de nosotros haber nacido   
   en la imagen de nuestro Padre celestial, para que por medio del Espíritu   
   Santo, renacer    
   milagrosamente en la semejanza de su Hijo Jesucristo, vistiéndonos así de su   
   carne sagrada y de su sangre bendita del pacto de la familia celestial,   
   establecida inicialmente con Abraham al nacer Isaac, entonces fuimos   
   bendecidos grandemente en los    
   lugares celestiales.    
      
   Infaliblemente, hemos sido enormemente bendecidos en los lugares celestiales   
   del más allá no tanto de donde las naciones de ángeles, que siempre han vivido   
   por la eternidad, sino de dentro de nuestro Padre celestial, como de su   
   corazón y como de su alma    
   viviente, para renacer milagrosamente, por el Espíritu Santo, en la semejanza   
   santísima de su Hijo Jesucristo, para vivir eternamente felices. Esto   
   significa que nuestros comienzos son desde la eternidad y hasta la eternidad   
   en los lugares celestiales en    
   donde nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo junto con   
   sus huestes angelicales siempre han existido por el poder de su nombre santo y   
   de su palabra viva, por tanto, nosotros no somos extraños ha estos lugares   
   celestiales del más    
   allá.    
      
   Ciertamente, nosotros, como sus retoños, pertenecemos a estos lugares celestes   
   del más allá, en donde nuestro Padre celestial en su estado divino y de gran   
   pureza santísima existe, santidad conocida solamente por su Hijo Jesucristo,   
   dado que sólo el Hijo    
   conoce al Padre, y sólo el Padre al Hijo, entonces, regresaremos a estos   
   lugares celestiales, para conocer más a nuestro Padre celestial.   
   Evidentemente, nuestro Padre celestial ha hecho todas estas cosas desde el   
   comienzo con su Hijo Jesucristo y con su    
   Espíritu Santo, que son realmente su primera familia en el cielo, y desde éste   
   núcleo familiar él empezó a expander su familia por su Hijo como en su   
   semejanza divina, y por su Espíritu Santo como en su vida eterna, de glorias   
   cotidianas.    
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca