home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   alt.native      Pretty sure excluding the pilgrims      29,288 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 28,089 of 29,288   
   valarezo to All   
   =?ISO-8859-1?Q?=28IV=C1N=29=3A_TODA_LA_S   
   08 Jun 15 03:05:38   
   
   From: ivanvalarezo@gmail.com   
      
   Sábado, 06 de Junio, 2015 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica    
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)   
      
      
   TODA LA SANGRE DE JESUCRISTO ESPERA POR TI SOBRE SU MONTE SANTO:   
      
   Ésta es la tierra que fluye leche y miel, la cual nuestro Padre celestial se   
   la ofreció inicialmente a Abraham, a Isaac y a Jacobo, porque es en donde su   
   Hijo Jesucristo nacería del vientre virgen de la hija de David, para   
   finalmente establecer    
   eternamente su nombre santísimo sobre los árboles cruzados de Adán y Eva,   
   sobre el monte santo de Jerusalén. Por lo tanto, ésta fue la razón porque   
   nuestro Padre celestial descendió sobre su monte santo y las tres cruces del   
   reino con su Hijo Jesucristo    
   en medio, descansando sobre el Sinaí, para hablarle a Moisés y con el mismo   
   Espíritu Santo con que le habló a Jacobo inicialmente, confirmando así la   
   tierra prometida y con todas sus familias, para la eternidad.    
      
   Porque esta tierra santísima jamás produciría leche y miel para Israel ni para   
   ninguna de las naciones de toda la tierra, a no ser que sea plantada por los   
   hijos de Abraham en el lugar designado ya por nuestro Padre celestial, para   
   que su Hijo Jesucristo    
   sea clavado a la cruz de Adán y Eva con su nombre santo, para salvación   
   eterna. Visto que, éste mismo monte santo saturada con la sangre santísima del   
   Cordero de Dios y las tres cruces del cielo, no podía jamás darle de comer ni   
   de beber del vino del Señ   
   or a nadie, a no ser que sea establecida en la tierra de Canaán, para   
   alimentar a las naciones, con el pan y vino que sólo Jesucristo sirve,   
   siempre.    
      
   Y éste monte santo de Jerusalén con la sangre del Cordero, salpicada sobre las   
   tres cruces del cielo, es el pacto de vida eterna no solamente establecido ya   
   con Abraham e Isaac su único hijo, el cual amaba mucho, más que todas sus más   
   preciadas    
   posesiones, sino también de Jacobo; porque sobre éste monte santo, Dios   
   estableció todos sus pactos eternos. Pactos de vida, que no solamente les   
   dieron vida y salud eterna a Abraham y así también a Isaac y a Jacobo, sino   
   también a cada uno de sus retoñ   
   os que nacerían después de ellos, estableciendo así el reino de Dios en la   
   tierra y con el monte santo de Jerusalén como el centro de servicio y amor a   
   él, para siempre.    
      
   Porque cuando nuestro Señor Jesucristo salió con pan y vino para recibir a   
   Abraham, que regresaba de la batalla que le había ganado a los reyes de   
   aquella región en donde vivía, entonces fue para recibir de sus manos el   
   diezmo de todo lo recobrado, para    
   entonces sentarse a la Mesa del SEÑOR y así empezar un nuevo pacto de vida. Y   
   nuestro Padre celestial necesitaba sentarse a su Mesa servida con Abraham y   
   sus 318 discípulos, que regresaban de la batalla, ganándole a sus enemigos la   
   vida de Lot y con    
   todos los suyos, que se los habían robado como botín, para que entonces su   
   Hijo Jesucristo naciese pronto de la carne sagrada y de la sangre del pacto de   
   vida eterna.    
      
   Porque si su Hijo Jesucristo no nacía en el mundo en la carne sagrada y con la   
   sangre del pacto de vida eterna entre Dios y el hombre de la tierra, en este   
   caso era Abraham con su hijo Isaac, entonces sus pecados jamás hubiesen sido   
   espiados por la    
   sangre del pacto ante nuestro Padre celestial que está en el cielo. Por lo   
   tanto, para que Abraham sea salvo, entonces su Hijo Jesucristo tenia que venir   
   al mundo como el cordero de Dios para él, y es aquí cuando nace Isaac su hijo   
   muy amado del vientre    
   muerto de su madre Sarai, para que por el Espíritu Santo entonces naciese al   
   fin, para ser llevado al Monte Moriah por su padre Abraham.    
      
   Entonces cuando Isaac nació del vientre muerto de su madre Sarai, por el poder   
   del Espíritu Santo, nació con la sangre del pacto de vida y la carne sagrada,   
   para ser levantado sobre todo lo alto del monte Moriah como sacrificio a Dios,   
   para que la fe sea    
   contada como justicia salvadora sobre el altar de Dios que está en el cielo. Y   
   sobre todo lo alto del Monte Moriah, entonces se encontraba nuestro Padre   
   celestial junto con su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo con sus huestes   
   angelicales, esperando por    
   Abraham e Isaac su hijo amado como el cordero del sacrificio del día, para que   
   su padre Abraham alcance misericordia eterna, por medio de la carne sagrada y   
   la sangre de Jesucristo.    
      
   Porque nuestro Padre celestial le había requerido ya de que él tenia que ser   
   tan santo y tan perfecto como él mismo siempre ha sido a través de las edades   
   delante de su Hijo Jesucristo, de su Espíritu Santo y de sus huestes   
   angelicales; por todo ello, só   
   lo Jesucristo podía hacerlo tan santo y tan perfecto, para alcanzar la   
   justicia salvadora. Visto que, cuando nuestro Padre celestial le dijo a   
   Abraham: Toma contigo a tu único hijo Isaac, a quien tú amas con todo tu   
   corazón, con todas tus fuerzas y con    
   toda tu vida, para que lo ofrezcas delante de mí como el cordero que derramara   
   su sangre sobre el altar para expiar tus pecados, alcanzando así por fin   
   justicia salvadora.    
      
   Y Abraham fue fiel al llamado de nuestro Padre celestial, porque tomó a su   
   único hijo Isaac, bien temprano en la mañana junto con dos de sus discípulos   
   para ir por el camino, guiado por el Espíritu Santo hacia el monte que nuestro   
   Padre celestial había    
   escogido, para ofrecer a su hijo Isaac como su cordero del sacrificio del día.   
   Entonces cuando llegaron al monte escogido por Dios mismo, Abraham les dijo a   
   sus dos discípulos que esperaran por él y el niño al pie del monte, para que   
   sean testigos    
   oculares de todo lo que él tenía que hacer con su hijo sobre el altar de Dios,   
   para que su fe sea probada por fin como justicia salvadora.    
      
   Pacientemente, los discípulos esperaron por él y el niño al pie del monte   
   Moriah, porque el monte santo de Jerusalén estaba sobre todo lo alto del monte   
   esperando por ellos, para que el sacrificio de Abraham y de su hijo Isaac se   
   lleve acabo, lo más    
   pronto posible, para que una nueva era de vida y de bendición empiece para las   
   naciones. Dado que, Israel iba a nacer delante de Abraham y de su hijo Isaac,   
   mientras él estaba atado sobre el altar de Dios, listo para ser sacrificado   
   como cualquier    
   cordero de sacrificio del día, para que Abraham vuelva a nacer del Espíritu   
   Santo junto con su hijo Isaac, para que Israel comience a existir como la   
   nación de Dios en la tierra.    
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca