Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"
|    alt.native    |    Pretty sure excluding the pilgrims    |    29,288 messages    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
|    Message 28,660 of 29,288    |
|    valarezo to All    |
|    =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_Israel_sin_    |
|    14 Sep 20 18:17:17    |
      From: ivanvalarezo@gmail.com              Sábado, 12 de Septiembre, 2020 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,       Ecuador-Iberoamérica                     (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)                      Israel sin holocaustos crece infinitamente con la naturaleza divina del Padre,       enriqueciendo la tierra entera contigo siempre:                      Tradicionalmente: Nuestro Padre celestial ha estado siempre mirando a       establecer su naturaleza divina en la tierra, empezando en Canaán, y Él       encontró a Abraham para hacerlo así, pero hacerlo con su familia divina, que       es su Hijo Jesucristo y su Espí       ritu Santo, por ende, restaurar su vida eterna no solamente con Adán y Eva,       pero también con sus hijos por una eternidad entera. Por lo tanto, nuestro       Padre celestial llamó a Abraham a recibir su roca de salvación, en donde Él       empezaría a        manifestar el sacrificio continuo de su Hijo Jesucristo, inmolado desde antes       de la fundación del mundo, porque Él necesitaba reiniciar toda vida no       solamente en el cielo y en la tierra, creados por Él, pero igualmente       reiniciarlo nuevamente en toda        la gloria angelical.                      Entendiendo que, el pecado había empezado en el corazón malvado de Lucifer,       porque él necesitaba tomarse para sí el santo nombre fuegos de nuestro Padre       celestial, como Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, para él no       solamente tomarse el        reino angelical, pero igualmente, empezar su reino de pecados, rebeliones,       maldiciones y muertes finalmente. Realmente, nuestro Padre celestial       necesitaba purificar el reino angelical con la voluntad perfecta de su       corazón santísimo, derramándolo        enteramente sobre su familia divina, como su Hijo Jesucristo y su Espíritu       Santo, pero nacidos ellos en la tierra, en Canaán, su paraíso moderno, su       dulce hogar: y esta es su naturaleza divina, su carne sagrada y sangre       expiatoria de Él para sus        hijos para siempre.                      Aquí es cuando, nuestro Padre celestial necesitaba a Abraham sacrificando       tres carneros con sus mitades opuestas una a otra, porque Él le iba a darle a       él, por el vientre estéril de Sarah su único Hijo Jesucristo naciendo como       Isaac, por poderes del        Espíritu Santo, porque Él deseaba vivir su vida eterna enteramente con él y       también con sus hijos prometidos. Realmente, una vez que nuestro Padre       celestial vivió su vida eterna enteramente con Abraham y Sarah por su Hijo       Jesucristo y su Espíritu        Santo, convertido su Hijo amado en Isaac, por el Espíritu Santo, entonces,       Él vivió una vida prístina: complaciéndolo a Él siempre, en donde no hay       pecado por una eternidad entera, estableciendo así su reino de amor eterno en       la tierra        infinitamente.                      Considerando que, nuestro Padre celestial se había sentado a comer del pan y       vino de su Mesa santa, que Él necesitaba comer con Abraham junto con sus 318       hijos (comprados por dinero de extranjeros), porque Él deseaba vivir su vida       con su Hijo        Jesucristo como Isaac y con su Espíritu Santo en el hogar de Abraham, pero       igualmente con sus hijos por generaciones futuras. Verdaderamente, esto era       algo importante que nuestro Padre celestial tenia que empezar a vivir con su       Hijo Jesucristo y con su        Espíritu Santo no solamente en casa de Abraham, pero igualmente con sus hijos       en generaciones venideras de Israel y de las familias de las naciones, porque       le había dicho a Abraham, que él seria padre de una gran nación y de muchas       más.                      Evidentemente, nuestro Padre celestial estaba interesado no solamente en vivir       su vida eterna con Abraham, pero igualmente con sus hijos prometidos,       entregados a él a través de las generaciones, porque por medio de sus hijos       Él iba a bendecir las        familias de las naciones del pasado y del futuro, dando que Él iba a       establecer su nuevo reino en la tierra últimamente. Realmente, nuestro Padre       celestial necesitaba vivir su vida con su Hijo Jesucristo nacido en la carne       sagrada y la sangre        expiatoria, como Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo,       y así, Él vivir nuevamente esa vida gloriosa, que Él ya la había vivido       con Adán y con Eva en el paraíso, entregándole a su corazón santísimo       grandes gozos nunca        conocidos antes.                     Ya que, nuestro Padre celestial tuvo a Abraham sacrificando sus tres carneros       con sus mitades opuestas una a otra junto con dos aves sin cortar sobre la       roca de salvación, salpicadas con sangre expiatoria, entonces su Hijo       Jesucristo nació en Canaán        como Isaac de Sarah, por el Espíritu Santo, conquistando finalmente la       humanidad entera con su carne sagrada, su naturaleza divina, empezando en       Israel. Por ende, fue importante para nuestro Padre celestial sentarse a su       Mesa santa a comer del pan y        vino con Abraham de manos de su Hijo Jesucristo que los sirve diariamente a       los ángeles, manteniéndolos así a ellos santos y perfectos en el reino       angelical, y así, ellos conquisten nuevas glorias para su santo nombre fuegos       sobre el monte santo de        Jerusalén, en Canaán.                      Entendiendo que, una vez que nuestro Padre celestial había participado del       pan y vino con Abraham, entonces su Hijo Jesucristo los estaba sirviendo a       ellos sobre su Mesa santa, así como siempre lo ha hecho para las huestes       angelicales en la eternidad,        más ahora él tenia que seguir sirviéndolo diariamente a cada familia de la       humanidad entera para ver vida nuevamente. Dado que, una vez que Abraham       había comido con nuestro Padre celestial del pan y vino de su Mesa santa,       servida por su Hijo        Jesucristo, como siempre, entonces Abraham comió de la vida eterna de nuestro       Padre celestial, que iba a nacer en Canaán no solamente para sus hijos       prometidos, empezando con Isaac, pero también para las familias de las       naciones de la tierra.                             [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
(c) 1994, bbs@darkrealms.ca