Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"
|    alt.religion.new    |    Sortof like the Flying Spaghetti Monster    |    684 messages    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
|    Message 584 of 684    |
|    IVANIVAN555@aol.com to All    |
|    =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_La_CRUZ=2C_    |
|    17 Feb 20 09:56:22    |
      Sábado, 15 de Febrero, 2020 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,       Ecuador-Iberoamérica                     (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)                            La CRUZ, eres Tú con tus AMADOS, como DULCE HOGAR del PADRE siempre:                     El tiempo llegó, cuando nuestro Padre celestial tenía que llamar a Moisés       al monte Sinaí, porque él tenía que recibir de Él no solamente su santo       nombre fuegos, como el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacobo,       pero igualmente, él        tenía que recibir el madero, que son sus hijos de Israel y de las naciones.       Este es el árbol, que nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y       con su Espíritu Santo habían traído a Abraham inicialmente, mientras       sentado estaba afuera de su        tienda y con su esposa Sarah dentro de ella, para que él reciba a sus hijos       prometidos de Israel y de las naciones, porque: su santo nombre fuego seria       clavado a ellos postreramente.                     Realmente, al monte Sinaí, nuestro Padre celestial llamó a Moisés para que       lidere a toda la casa de Israel hacia el bautismo en agua del Mar Rojo, para       ir por el desierto del Sinaí a conquistar Canaán, pero desde el corazón de       la tierra primero,        porque Él tenía que conquistarla toda ella antes de conquistar a todo       Canaán, como su dulce hogar, perpetuamente. Preocupado, Moisés le dijo a       nuestro Padre celestial: Usted me está enviando a los hijos de Israel para       dejarles saber que Usted ha        descendido a salvarlos a todos ellos del cautiverio egipcio que han sufrido       por cuatrocientos años ya, y si ellos me dicen: nuestro Dios no te ha       aparecido a ti, entonces, me tendrán todos ellos como engañador.                     Visto que, Israel no ha oído de Usted por cuatrocientos años, y de pronto yo       les estoy diciendo que el Dios de nuestros ancestros se me ha aparecido, sobre       el monte Sinaí, entonces, ellos fallaran en creerme, aunque yo les entregue       su nombre, como el        Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacobo— quizá—ellos no me       crean a mí. Indiscutiblemente, han sido muchos años ya desde la última vez       que Usted les hablo a nuestros antepasados—ellos probablemente se burlen de       mí y Usted fallara        en tenerlos viniendo hacia Usted, porque Usted ha dicho, que Usted ha       descendido a salvarlos a todos ellos del cautiverio egipcio para llevarlos a       una nueva tierra, en donde ellos lo conocerán a Usted al fin, para siempre.                     Ellos ciertamente fallaran en creer que yo lo he visto a Usted sobre el monte       Sinaí, aunque Usted me ha entregado su santo nombre, que jamás se lo entrego       a ninguno antes en la gloria angelical ni en la tierra entre las naciones—y       de pronto yo se los        estoy entregando a ellos—ellos pues me pueden rechazar y hasta desterrarme       de sus tierras. Entonces, nuestro Padre celestial le dijo a Moisés: ¿Qué       tienes en tu mano? Y Moisés le dijo un palo tengo en mis manos. Nuestro Padre       celestial le dijo, tí       ralo al suelo y se tornara en una serpiente ya lista para atacar y morder.       Moisés, pues, soltó el madero, cayendo al suelo, así como nuestro Padre       celestial se lo había dicho. De pronto, se tornó el madero en una serpiente,       buscándolo a él para        atacarlo y morderlo, así como el Padre se lo había advertido.                     Asustado, Moisés empezó a correr, alejándose de la serpiente, cuando se       acercaba la serpiente con su lengua silbando lista para atacar y morderlo a       él. Nuestro Padre celestial entonces le dijo a Moisés, acércate a ella, con       cuidado, y agárrala de        su cola—entonces, volverá a ser ella un palo en tus manos nuevamente, como       antes, y así, tú la lleves a Israel para mostrarle a Faraón mis poderes.       Con certeza, este es el árbol que nuestro Padre celestial le había traído a       Abraham inicialmente,        llamándolo a conducir tres carneros sacrificados sobre la roca de salvación       con sus mitades opuestas una a otra junto con dos aves sin cortar, salpicados       con sangres expiatorias, y así, Él mismo empiece a expiar, a juzgar y a       perdonar pecados del        mundo entero inmediatamente, y para siempre.                     Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba tener a su Hijo Jesucristo naciendo       como Isaac del vientre estéril de Sarah, por poderes del Espíritu Santo, y       sin relación al pecado, y así, Él pueda derramar su voluntad perfecta con       su naturaleza divina        sobre sus hijos enteramente, para que ellos se tornen en su dulce hogar en la       tierra, finalmente en Canaán, para la eternidad. Entendiendo también, que el       árbol que estaba en las manos de Moisés, no era solamente los hijos de       Israel, pero igualmente        las familias de las naciones de la humanidad entera, que necesitaba recibir su       santo nombre fuegos con clavos de bronce sobre el monte santo de Jerusalén,       en Canaán, salvándolos del pecado, maldiciones, muerte y del infierno       tormentoso en un solo día.                     Ciertamente: Este madero, que nuestro Padre celestial le había dicho a       Moisés que lo tire al suelo, entonces, se tornó en una serpiente, porque       esta era una de las serpientes que necesitaba morder a toda la casa de Israel       después de haber conducido        rituales y ceremonias del Juramento a Isaac, para que todos ellos desciendan       finalmente al corazón de la tierra. Entonces, nuestro Padre celestial le dijo       a Moisés, esconde tu mano en tu camisa, y haciéndolo así, entonces, su mano       cubría con lepra:        seguidamente se le dijo, que la sacara afuera nuevamente—y cuando lo       hizo—inmediatamente, su mano estaba limpia de lepra—y así, él entienda,       que Él estará siempre en control de todo lo que él iba hacer por Él en       Israel.                            Aquí es cuando, nuestro Padre celestial le dijo a Moisés, que los hijos de       Israel iban a creer a cada palabra, que Él le enviara a él, revelándosela a       ellos, porque si ellos fallasen en creer en el madero convirtiéndose en       culebra, cayendo en        tierra, entonces, ellos creerán al ver su mano sanada de lepra al instante.       Entonces, Moisés le dijo a nuestro Padre celestial, que: si él iba a los       israelitas con su santo nombre fuegos, entregado a él junto con el madero       para convertirse en una        serpiente al caer a tierra, además, manifestarles su mano cubierta de lepra,       para luego mostrársela nuevamente sana de lepra—y si ellos aun no       creen—entonces ¿qué debo hacer yo después?                            [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]
(c) 1994, bbs@darkrealms.ca