home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   soc.culture.scottish      More than just Haggis & overt cheapness      99,776 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 98,020 of 99,776   
   ivanvalarezo@gmail.com to All   
   =?ISO-8859-1?Q?=28IV=C1N=29=3A_LA_SANGRE   
   22 Feb 15 06:22:31   
   
   Sábado, 21 de Febrero, 2015 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica    
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)    
      
   NUESTRA ORACIÓN POR LAS FAMILIAS DE LAS VICTIMAS RECIENTES: Deseamos expresar   
   nuestro amor, condolencias y oraciones a la familia del señor Dan Uzan,   
   víctima judía, quien falleció durante un ataque sin sentido la semana pasada,   
   en Dinamarca.    
      
   También extendemos nuestras condolencias, amor y oraciones a cada una de todas   
   las familias brasileñas que perdieron a sus muy amados en accidentes de   
   tráfico de las carreteras, durante el Festival del Carnaval del presente año.   
   En estos días, cada uno    
   de ellos se encuentra en la presencia santísima de nuestro Padre celestial.    
      
   LA SANGRE-QUE-NOS-SALVA NOS-ENRIQUECE DESDE SIEMPRE EN LA CASA DE DIOS:   
      
   Visto que, porque por ellos nuestro Padre celestial envío a su Hijo Jesucristo   
   a nacer del vientre virgen de la hija de David, por el poder del Espíritu   
   Santo, para que nos dé no solamente vida eterna, sino también su cuerpo   
   glorificado para vivir cada    
   una de las bendiciones eternales de ésta nueva vida infinita, la cual no tiene   
   principio ni fin. Porque, por esta razón, nuestro Padre celestial descendió,   
   para sentarse con Abram y sus aliados a comer del pan del cielo y a beber de   
   la copa de vida    
   eterna, que su Hijo Jesucristo sirve cada día en el cielo para los ángeles y   
   en la tierra para los que aman a Dios, en espíritu y en verdad, para siempre.    
      
   Por cuanto, era necesario que nuestro Padre celestial se sentase con Abram y   
   sus amistades a comer en la Mesa del SEÑOR del pan y vino que su Hijo   
   Jesucristo sirve fielmente, para que los ángeles jamás pierdan su santidad de   
   amar y servir al nombre santo    
   de Dios y así también a los hombres, mujeres, niños y niñas de las naciones. Y   
   cuando nuestro Padre celestial comía con Abram y sus amistades de siempre del   
   pan y vino que su Hijo Jesucristo siempre sirve, entonces estaba sirviendo de   
   la comida que nos    
   da de su sangre bendita y de su carne santísima, para que nuestro cuerpo ya no   
   tenga la sangre enferma de Adán y Eva, ni tampoco sufra de su cuerpo pecador.    
      
   Visto que, cuando nuestro Padre celestial se servia del pan y vino de su Hijo   
   Jesucristo sobre la Mesa del SEÑOR, entonces estaba estableciendo un nuevo   
   pacto de su misma vida con Abram y las naciones, para entregarnos de la sangre   
   de su Hijo Jesucristo,    
   por medio del mismo pan y vino, para que ya no muramos más en pecado. Y para   
   que esto sea una realidad completa con Abram y su familia, entonces nuestro   
   Padre celestial tenia que establecer un pacto de vida con el Espíritu Santo y   
   Sarai, esposa de Abram,    
   para que el niño que naciese de su vientre enfermo y muerto entonces sea el   
   comienzo de la nueva vida que él hombre siempre necesita, para vivir   
   imperecederamente.    
      
   Y éste hijo de Abram, Isaac, nacería del vientre infértil de su madre Sarai,   
   por el Espíritu Santo, con la semilla de la sangre santísima de nuestro Señor   
   y salvador Jesucristo, para no solamente entregársela a su hijo Jacobo que   
   luego nacería para    
   establecer un pacto eterno y personal, pero también cada uno de los demás   
   hijos e hijas que nacerían posteriormente. Además, ésta es la sangre del pacto   
   de vida eterna que nace inicialmente con nuestro Padre celestial comiendo y   
   bebiendo del pan del    
   cielo y de la copa de vino de nuestro Señor y salvador Jesucristo con Abram y   
   cada uno de sus amistades, que estaban participando de la Mesa del SEÑOR, para   
   empezar una nueva vida en la tierra, para siempre.    
      
   Por lo tanto, la sangre nueva que nace del vientre estéril de Sarai, dándole   
   vida a Isaac como el hijo de Abram, entonces ésta misma sangre posteriormente   
   le da vida a Jacobo su hijo, para que él establezca un pacto de vida eterna   
   con nuestro Señor y    
   salvador Jesucristo sobre el monte santo de Jerusalén. Por esta razón, nuestro   
   Padre celestial le aseguraba a Abraham, por ejemplo, de que su pacto de vida   
   era con Isaac y más no con Ismael, aunque Ismael había nacido primero que   
   Isaac, pero Isaac había    
   nacido con la semilla de la sangre santísima de su Hijo amado, su Cordero   
   Santo, nuestro Señor y salvador Jesucristo, para fin del pecado, para siempre.    
      
   Por ello, era necesario para nuestro Padre celestial y así también para su   
   Hijo Jesucristo que Jacobo naciese de Isaac, para que la semilla de la sangre   
   del pacto de vida eterna que el Espíritu Santo tenía empezado en Sarai se   
   propague no solamente en la    
   familia de Abraham, sino también hacia las naciones. Pero para que esto sea   
   una realidad, entonces nuestro Padre celestial tenia que llevar a Jacobo   
   camino por Padan-aram en busca del pueblo de su parentela, para escoger a una   
   de sus hijas como su esposa,   
    pero antes que Jacobo llegase a su destino, nuestro Padre celestial hace que   
   Jacobo cayese en un sueño profundo, en un pueblo pequeño llamado Luz.    
      
   Pasando por éste pueblo pequeño, nuestro Padre celestial hizo que Jacobo se   
   sintiese cansado de haber caminado tanto, que Jacobo tomó una de las rocas del   
   lugar y descanso su cabeza sobre ella, cómodamente, cuando de pronto empezó a   
   soñar; y él veía el    
   monte santo de Jerusalén que estaba delante de él, como una escalera que   
   ascendía hacia el cielo. Y la escalera que Jacobo veía en el sueño y sobre el   
   monte santo de Jerusalén, realmente eran las cruces de nuestro Padre   
   celestial, de su Hijo Jesucristo,    
   y del Espíritu Santo, para comenzar a dialogar con él, por unos momentos; y es   
   aquí cuando nuestro Señor Jesucristo le empezó a hablar infinitamente a   
   Jacobo, de en medio de las cruces.    
      
   Y nuestro Señor Jesucristo le decía a Jacobo: La tierra, en donde estás parado   
   te la he entregado a ti y a tus hijos, que nacerán después de ti--todo éste   
   Canaán es tuyo y de tus hijos para siempre; y también te daré mucha   
   descendencia como las estrellas    
   del cielo, que no se podrán contar jamás por lo numerosa que son. Y Jacobo   
   comenzó a decir éste lugar no es otra cosa sino Casa de Dios, porque veo   
   ángeles subir de la tierra al cielo por la escalera y también veo más ángeles   
   descender del cielo a la    
   tierra con muchos regalos en sus manos, para los hijos e hijas de Dios, que lo   
   aman en espíritu y en verdad, eternamente.    
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca