home bbs files messages ]

Forums before death by AOL, social media and spammers... "We can't have nice things"

   soc.culture.irish      More than just beating up your relatives      96,488 messages   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]

   Message 94,976 of 96,488   
   ivanvalarezo@gmail.com to All   
   =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_ISRAEL_EXAL   
   18 Aug 17 17:47:07   
   
   Sábado, 19 de Agosto, 2017 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil,   
   Ecuador-Iberoamérica    
      
   (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)   
      
      
   ISRAEL EXALTANDO AL NOMBRE FUEGO EN EL LUGAR SANTà  
   SIMO ES TU BIENESTAR:   
      
   Moisés y Aarón se acercaron a Faraón de Egipto, para dejarle saber que el   
   Dios de Israel ha venido a visitarlos, y que Él estaba listo para sacarlos de   
   Egipto, hacia el desierto del Sinaí: porque ellos iban a celebrar   
   festividades a Él y a su santo    
   nombre fuego, porque todo Israel es su primogénito. Nuestro Padre celestial   
   necesitaba que todos sus hijos abandonen ya su cautividad, de más de   
   cuatrocientos años, porque el tiempo había llegado para finalmente llevar   
   los pecados, heridas,    
   maldiciones, enfermedades, conflictos, guerras y muertes de todas las familias   
   de las naciones, para abandonarlos todos ellos con el espíritu de error, del   
   fruto prohibido, en el fondo del Mar Rojo, para siempre.   
      
   Sin embargo, Satanás sabia hasta cierto grado qué era lo que nuestro Padre   
   celestial estaba apunto de hacer con los israelitas, que tenia a Faraón y a   
   sus oficiales planeando cómo matarlos, sin que nadie sé de cuenta de nada:   
   porque los israelitas    
   habían crecido más que los egipcios, y el temor era de que ellos se unirían   
   al enemigo en guerra. Por ello, el Faraón había ordenado a sus oficiales y a   
   sus parteras de matar a todo niño recién nacido de las israelitas, pero que   
   podían dejar    
   vivir a las niñas, porque pensaban que si mataban a los niños entonces el   
   chance de que los israelitas siguiesen creciendo declinaría con   
   iderablemente, y así Israel no seria jamás un poder en Egipto para escapar.   
      
   Con todo, lo que realmente había empezado en Egipto y en el corazón de   
   Faraón junto con sus oficiales, fue que se preparaban para disminuir   
   considerablemente a los israelitas, matando no solamente a los niños recién   
   nacidos, pero igualmente al resto    
   de su población cuando posible, para que así tengan siempre control de su   
   crecimiento y hasta sentirse todos cómodos con ellos. En la mente del Faraón   
   esto era lo correcto de hacer para controlar el crecimiento de los israelitas   
   junto con el    
   crecimiento de los egipcios, que les pareció lógico también hacerlo así a   
   sus oficiales, acordando que las ordenes a las parteras, que ayudaban a las   
   israelitas a parir, eran las correctas, y que podían matar a sus niños sin   
   problema alguno.    
      
   Las parteras fueron con las ordenes del Faraón, y estaban decidas a   
   cumplirlas, pero cuando las mujeres israelitas daban a luz a sus hijos niños,   
   el proceso de parir de ellas era acelerado por nuestro Padre celestial y por   
   su Espíritu Santo: porque    
   cuando las parteras se acercaban a ellas, entonces sus hijos ya habían   
   nacido, escapando la muerte de Faraón. Las mujeres israelitas continuaron   
   dando a luz a sus niños incrementando así su numero que el Faraón se   
   sorprendió, porque la natalidad de    
   todos ellos había incrementado a números nunca visto antes, que llamaron a   
   las parteras para averiguar qué estaba pasando: porque la población   
   israelita había crecido dramáticamente en vez de decrecer, que pensaban que   
   todo estaba fuera del control    
   establecido.   
      
   Y las parteras egipcias decían que cuando ellas llegaban a las mujeres   
   israelitas dando a luz a sus niños, entonces ellas ya tenían a sus niños en   
   sus brazos, y que no había nada posible que ellas podían hacer para pararlas   
   de dar a luz tan    
   temprano, o de matarlos como les había sido ordenado—porque Dios mismo les   
   ayudaba a parir. Por esta razón, nuestro Padre celestial había descendido   
   del cielo con su altar de su amor eterno, que Él mismo le había manifestado   
   a Abraham e Isaac    
   inicialmente, cuando ambos empezaron el fuego que bendice a los niños que   
   habían sido prometidos a nacer en futuras generaciones, liberados por   
   juramento a Isaac de todo ataque de Satanás y del ángel de la muerte.   
      
   Nuestro Padre celestial descendió con su monte santo de Jerusalén,   
   descansando sobre el Sinaí, con su horno ardiendo abundantemente primeramente   
   con su santo nombre fuego junto con su grande Gracia, con su grande   
   Misericordia, con su grande Verdad y    
   con su grande Justicia Divina, para redimir a los israelitas de una muerte   
   segura, porque el príncipe del holocausto ya estaba en Egipto. A tiempo,   
   nuestro Padre celestial descendió sobre el Sinaí para liberar de morir a los   
   hijos de Abraham, porque    
   las ordenes de matarlos ya había sido dada por Faraón, y sus oficiales ya   
   estaban con sus manos en la obra, asegurándose de que la orden se cumpla para   
   minimizar así la amenaza de un Gran Israel dentro de Egipto.    
      
   Además, al descender nuestro Padre celestial sobre el monte Sinaí con su   
   horno ardiendo con los fuegos de su gracia, misericordia, verdad y de justicia   
   divina, entonces Él llegó a tiempo, preservando y asegurando la vida de cada   
   israelita junto con    
   los que nacían en aquellos días peligrosos, que ni una sola vida se perdió   
   jamás, por razones de su presencia santísima. Verdaderamente, nuestro Padre   
   celestial había llegado en buena hora sobre la casa de Israel para liberarlos   
   de la muerte,    
   porque lo que se les venia encima era un holocausto que podía reclamar sus   
   vidas para el infierno tormentoso junto con la de sus hijos por nacer aún,   
   que las parteras egipcias fueron enviadas expresamente con ordenes de   
   matarlos, sin poder lograrlo jamà  
   ¡s.    
      
   Las parteras egipcias fallaron en matarlos, porque nuestro Padre celestial   
   junto con su Espíritu Santo les hablaba a sus corazones, asegurándoles, que   
   lo que estaban por hacer estaba mal en su presencia santísima, además   
   traería sobre todas ellas y    
   sus familiares juicios, si persistían en ejecutar las ordenes de su Faraón   
   de matar recién nacidos inocentes, solo porque temían el crecimiento   
   Israelí. Y porque las parteras egipcias oyeron a su voz y decidieron que   
   jamás pondrían sus manos sobre    
   las mujeres israelitas en cinta para matar a sus niños por nacer, entonces   
   nuestro Padre celestial las empezó a bendecir con los dones y regalos   
   maravillosos de su Espíritu Santo, que sus familias y hogares empezaron a   
   gozar de sus nuevas bendiciones    
   en grandes abundancias.   
      
      
   [continued in next message]   
      
   --- SoupGate-Win32 v1.05   
    * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)   

[   << oldest   |   < older   |   list   |   newer >   |   newest >>   ]


(c) 1994,  bbs@darkrealms.ca